Sale a subasta el coche más cañero de Lady Di por más de 100.000 euros

La princesa Diana de Gales condujo personalmente este histórico Ford Escort RS en color negro desde el año 1985 hasta 1988, rompiendo de esta forma con el protocolo real de la familia británica.

Si hay algo que caracterizó de sobremanera a la princesa Diana de Gales durante su etapa como miembro de la Familia Real británica, fue sin duda el hecho de que no fuera muy amiga del protocolo vigente en la Casa Real por aquel entonces. Y es que, además de revolucionar el mismo con sus múltiples lecciones de estilo, la princesa Diana tenía la costumbre de conducir su propio vehículo. A pesar de que desde Buckingham pusieron a su disposición una amplia selección de Rolls-Royce y Mercedes Daimler; la mujer del príncipe Carlos era toda una enamorada de los modelos de Ford Escort.

Diana de Gales
Gtres

Su pasión por este modelo de la conocida multinacional americana comenzó poco antes de que Diana y Carlos se dieran el `si quiero´ en julio de 1981. Dos meses antes de que se hiciera efectivo su matrimonio, el heredero británico decidió entregar a su prometida un Ford Escort Mk III Ghia blanco como regalo de compromiso. Un modelo que Lady Di condujo durante más de un año, hasta el nacimiento de su primogénito Guillermo a finales de julio de 1982. No era de extrañar ver a la princesa Diana conducir su propio vehículo, aunque siempre solía circular con un detective ocupando el asiento del pasajero, que pertenecía al Comando de Protección de la Casa Real británica.

Diana de Gales
Gtres

Años más tarde volvió a dar muestras de su especial gusto por esta marca americana de coches, y fue fotografiada en diferentes ocasiones mientras conducía un Ford Escort 1.6i Cabriolet en un llamativo color rojo. Este coche no tardaría en ser considerado inadecuado para ella; ya que además de ofrecer muy poca privacidad, su techo plegable de loneta hacía que este vehículo apenas aportara protección a la princesa de Gales ante una situación de apuro. Desde Buckingham aconsejaron a Diana comprar un coche algo más sigiloso y seguro; y la mujer del príncipe Carlos decidió entonces decantarse por el que sin duda fue su coche más cañero.

Diana de Gales
Gtres

Diana de Gales insistió en la compra del nuevo Ford Escort RS Turbo, y el departamento de relaciones públicas de esta empresa tomó entonces la decisión de fabricar un modelo en exclusiva para ella en un discreto color negro. Cabe recordar que, hasta aquel momento, la gama de estos coches Ford Escort había salido a la venta únicamente en color blanco. Este RS Turbo Serie 1 fue registrado el 23 de agosto del año 1985; y desde entonces la princesa Diana de Gales sería fotografiada en numerosas ocasiones al volante de este coche. En mayo de 1988, ante las presiones que consideraban este vehículo como “poco apropiado” tanto para Diana como sobre todo para el futuro heredero al trono, el príncipe Guillermo; la princesa de Gales decidió renunciar a su coche de ensueño.

Diana de Gales
@silverstoneauctions

El Ford Escort RS Turbo de Lady Di regresó entonces a la Ford Motor Company con un total de 6.800 millas en el odómetro; y fue adquirido por Geoff King, el gerente del departamento de Ventas Gubernamentales de la prestigiosa compañía americana. King no dudó en aprovechar la oportunidad de regalar esta reliquia a su esposa por tan solo 2.638 libras; aunque ésta decidió deshacerse del mismo años más tarde con tan solo 12.000 millas. Desde entonces, el que fuera el coche preferido por Lady Di pasaría por diferentes manos durante más de veinte años. Hace unos días, Silverstone Auctions anunciaba que a finales de agosto sacará a subasta este RS Turbo con tan solo 24.961 millas recorridas y en un estado excepcional, y se prevé que su precio de salida ronde las 100.000 libras.

Diana de Gales
@silverstoneauctions

Desde el diario británico The Mirror afirman que los subastadores no están seguros del precio final por el que se venderá exactamente este automóvil, aunque predicen que su precio podría “alcanzar las seis cifras”. El 27 de agosto a las 10:30 horas de la mañana comenzará la puja por este icónico Ford Escort que la princesa Diana de Gales condujo durante casi tres años. El especialista en coches clásicos de Silverstone Auctions, Arwel Richards, ha afirmado que “hemos vendido varios autos que han tenido un pedigrí real, pero este auto cumple todos los requisitos en términos de historia, rareza, condición y millaje”. Arwel ha añadido que el mercado de segunda mano “adora los primeros modelos Ford RS”, lo que sumado al hecho de que perteneciera a la propia Lady Di hace que este coche de 132 caballos pudiera venderse “por tres veces el precio de los modelos equivalentes”.

Nacho Bellón

Nacho Bellón

Soy de los que piensa que hay pocas cosas más poderosas que una buena historia, y yo solo trato de escribir la mía.

Continúa leyendo