El GRAN SUSTO de Isabel II en Navidad: ¡Un hombre con una ballesta se cuela en Windsor!

La reina británica se vio sorprendida por la irrupción de un intruso en su castillo el día 25 de diciembre, que puso en peligro su seguridad. Aún así, ella no cambió sus planes para celebrar tan señalada fecha con parte de su familia.

Estas iban a ser unas fiestas especialmente difíciles para la soberana británica debido a la ausencia de su marido, el duque de Edimburgo, a lo que ha habido que sumarle los cambios de planes debido a la incidencia de la variante Omicron del virus. Para colmo de males, Isabel II se ha llevado un gran susto esta Navidad, ya que un intruso armado logró colarse en el castillo de Windsor. Aunque fue un contratiempo que enseguida fue controlado, no hay duda de que generó temor y nerviosismo en la abuela de los príncipes Guillermo y Harry.

Todo sucedió de la siguiente manera. Sobre las 8.30 h de la mañana, un hombre con una ballesta se coló en los terrenos del castillo de Windsor, donde Isabel II reside desde que falleció su marido y donde también ha decidido pasar las fiestas este año, en vez de ir a Sandringham. Lo hizo escalando una verja de metal con una escalera de cuerda, pero, por suerte y según ha confirmado la policía, no llegó a entrar en ninguno de los edificios de la finca. Los responsables de seguridad detectaron su presencia a través de las cámaras de seguridad y lo detuvieron inmediatamente. Como es lógico se desplegó un importante dispositivo para garantizar la seguridad de la soberana inglesa, que en ese momento se encontraba en sus habitaciones personales. Cuando todo estuvo solucionado, se le informaría puntualmente de lo sucedido.

Aunque el susto de la reina fue grande, no quiso cambiar su hoja de ruta prevista para el día de Navidad. Así pues, asistió a una misa acompañada del príncipe Carlos y Camilla y el príncipe Eduardo y su familia; luego todos compartieron un sencillo almuerzo en familia. Vimos llegar la duquesa de Cornualles con un abrigo azul de cuadros y un tocado a juego y a la condesa de Wessex, guapísima con un abrigo entallado de la firma española Loewe, una preciosa boina de la firma británica leopardo de Janet Taylor y unos salones azul navy de Jimmy Choo.

sophie de wessex
Sophie de Wessex llegando a la misa celebrada en Windsor / Gtresonline.

Al margen de este contratiempo, Isabel II ha podido celebrar la Nochebuena con dos de sus hijos, Carlos y Eduardo, ya que la princesa Ana estaba confinada por Coronavirus y el príncipe Andrés no se sumó a la cena. Uno de los momentos más especiales fue la emisión de su tradicional discurso de Navidad, en el que no faltó el recuerdo al duque de Edimburgo. Vestida con un diseño rojo de Angela Kelly, con el broche de zafiro que lució en su luna de miel en 1947 y en su aniversario de bodas de diamantes, la reina, a sus 95 años, se mostró más entrañable que nunca. 

"Estos días pueden ser complicados para aquellos que han perdido a sus seres queridos. Este año entiendo especialmente por qué. La vida, desde luego, está hecha tanto de partidas finales como de primeros encuentros", reflexionaba. No faltaron las palabras de recuerdo a su marido del que destacó: "Su curiosidad intelectual y su capacidad para verle el lado divertido a cualquier situación son irremplazables. Su mirada, traviesa y brillante, perduró hasta el final". No dudó también en agradecer las muestras de cariño que ha recibido y los homenajes al que fue el amor de su vida.

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