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Todo lo que aún no sabes del enlace royal más inesperado, el de Beatriz de York

La pareja contraía matrimonio la pasada semana en una ceremonia privada y sorpresa en Windsor

Beatriz de York
Gtres

El enlace de Beatriz de York y Edoardo Mapelli ha sido cualquier cosa menos ostentoso. La hija mayor del príncipe Andrés contraía matrimonio a finales de la pasada semana en una ceremonia privada que pillaba a todo el mundo por sorpresa y que ha generado numerosas reacciones. La pareja había tenido que posponer su boda debido a la crisis del coronavirus y a esto había que sumarle la delicada situación por la que atraviesa el clan York, dado el escándalo que apunta directamente al príncipe Andrés.
 
Es por este motivo por el cual Beatriz ha estado en el punto de mira en los últimos meses. Por un lado, la imagen pública de su padre estaba cada vez más perjudicada y eso le repercutía a ella de manera directa, hasta el punto de que tuvieron que optar -antes de la crisis sanitaria-, por una boda mucho más privada que la de su hermana Eugenia. Finalmente el enlace se ha celebrado en secreto, pero no han faltado ni la Reina ni el duque de Edimburgo quien, a sus 99 años, ha demostrado encontrarse en plena forma.

Beatriz de York
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Sin embargo, las características del enlace han dejado a la luz numerosas cuestiones. Beatriz, novena en la línea de sucesión, escogía para su gran día un diseño vintage en color marfil de Norman Hartnell que había pertenecido a la reina Isabel y que había sido modificado por las expertas manos de Angela Kelly. Un guiño claro a la monarca quien, antes de que se produjera la pandemia, le había ofrecido a su nieta el Palacio de Buckingham para celebrar su enlace, en un gesto insólito, ya que solo los herederos han celebrado allí sus bodas.

Beatriz de York
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Frente a las expectativas, Beatriz no lució la tiara York de su madre, algo que tampoco hizo su hermana Eugenia, sino que optó por la Fringe de la reina Mary, la misma pieza que llevó la reina Isabel en su enlace y que deja claro el especial gesto de la monarca con su nieta. Nadie hasta ahora, salvo la princesa Ana -como es lógico- se había coronado con esta pieza, que guarda un significado especial para la soberana. La pieza en cuestión se fabricó en 1919 a partir de un collar de diamantes que la reina Victoria dio a la esposa de Jorge V en su enlace.
 
Ni los padres de Edoardo ni los de Beatriz aparecen en las fotografías oficiales. En el caso de los del novio, por estar divorciados, pero en el de Beatriz, además de estar divorciados, se añade la circunstancia del escándalo que rodea al príncipe Andrés, lo que haría inadecuada su presencia de cara al público.

Una de las cuestiones que más llama la atención es por qué la Princesa ha decidido celebrar su enlace con tanta premura. Y es que varios expertos apuntan a que Beatriz podría anunciar pronto que va a ampliar la familia y de ahí la urgencia. De hecho, ya el pasado año se dijo que la joven tenía unas ganas tremendas de convertirse en madre. En relación a esta cuestión, a pesar de que Edoardo es católico, ahora ya no se prohíben los matrimonios reales entre protestantes y católicos, aunque Beatriz deberá mantenerse fiel a la fe anglicana y educar a sus hijos en la misma si pretende conservar su lugar en la línea de sucesión.
 
 

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