Marie Claire

Así es la casa de Máxima de Holanda y el rey Guillermo Alejandro

Nos adentramos en Huis ten Bosch, la vivienda actual de los Reyes de Holanda para conocer todos sus rincones y secretos

No sabemos por qué, pero nos encanta conocer el interior de las casas de los demás más si pertenece a la realeza. Se suele decir que con el interior de las casas se puede conocer la personalidad y los gustos de los dueños. Los cuadros, los muebles señoriales, los jarrones... hablan de las aficiones y pasiones que tienen los propios inquilinos de la vivienda a explorar. Hasta el jarrón más feo, regalo fallido, tiene un lugar en el salón porque hay un vínculo emocional con él. En concreto, Huis ten Bosch, la casa de Máxima de Holanda y Guillermo Alejandro, nos llama la atención por el escaso recelo que parecen tener los reyes a la hora de enseñar su casa. Por regla general, cuesta ver el interior de los hogares de la realeza no sabemos si por cuestiones de privacidad, por seguridad o un mix de las dos. Por si tenéis curiosidad, ya os mostramos cómo era la vivienda de los Reyes de España (Felipe y Letizia) y el hogar de los Duques de Cambridge (Kate y Guillermo)
El palacio de Huis ten Bosch es una de las cuatro residencias oficiales de la Familia Real Holandesa y sí, os vamos a mostrar cómo es por dentro. Conocer, a dato anecdótico que a diferencia del Palacio Noordeinde, que se usa exclusivamente para cuestiones laborales, este palacio es el hogar oficial de los Reyes holandeses (Guillermo Alejandro y Máxima de Holanda) y sus tres hijas. Su nombre traducido significa 'La casa del Bosque' y lleva construida desde el siglo XVII. Podemos suponer que su nombre hace honor a su ubicación, pues se encuentra rodeada de flora verde. De manera anecdótica contar que en este palacio vivió Luis Bonaparte y tras la coronación de Guillermo I, a principios del siglo XIX, se convirtió en residencia oficial del linaje Real. Sin embargo, una gran reforma del palacio sobrevino a la mudanza oficial de los actuales reyes holandeses. El precio de la reforma consiguió generar bastantes críticas, pues ha costado cerca de 63 millones modernizar las cañerías, el cableado, reparar algunas pequeñas goteras y cambiar el diseño.
La vivienda nos tiene completamente enamoradas y, aunque en persona solo se puede ver su exterior –no está abierto al público debido a que la familia real vive en él– dando un paseo por el bosque Haagse Bos, se ha hecho público su interior.
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