Cuando ellas gestionan la crisis

Un año después de que empezara el confinamiento, las profesionales de la salud echan la vista atrás. En el Foro Mujeres de la Sanidad, estas 22 expertas reflexionan sobre los errores cometidos y elaboran una lista de tareas pendientes. Entre ellas, duplicar los esfuerzos para que las mujeres ganen responsabilidad en los ámbitos sanitario, científico y farmacéutico.

Por Nieves Sebastián.

La sanidad es una de las profesiones con mayor representación de mujeres, pero el balance no se refleja equitativamente en todos los puestos. En buena parte de las especialidades, los cargos de mayor responsabilidad los ostentan hombres. Esta fue la cuestión central del debate Gestión de la crisis sanitaria. Avanzando en la colaboración públicoprivada, protagonizado por cinco expertas que dilapidan la norma. Son Raquel Yotti, directora del Instituto de Salud Carlos III; María Río, vicepresidenta y directora general de Gilead; Margarita López-Acosta, directora general de Sanofi; Aurora Berra, directora general de Ipsen Iberia y Ana Argelich, presidenta y directora general de MSD.

Los deberes pendientes: prevenir, colaborar, equilibrar

Mesa redonda 1
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LECCIONES APRENDIDAS

Los últimos 365 días han ampliado el margen para la autocrítica. La toma de decisiones relativas a la crisis sanitaria se realizó en base a las evidencias disponibles, que, como explican las ponentes, se obtenían progresivamente. El principal obstáculo, aseguran, fue que nadie estaba preparado para una crisis de esta envergadura. En este marco, una de las fórmulas que más ha ayudado a impulsar la investigación han sido las alianzas público-privadas para avanzar en salud, postulado que apoyan las entidades públicas para cubrir las carencias con las que se encuentran en muchas ocasiones. De cara al futuro, el reto es mejorar la previsión por si hubiera que afrontar situaciones similares.


¿SE PUEDE CONCILIAR EN PANDEMIA?

La crisis no ha hecho sino evidenciar carencias previas, como la brecha de género. Según Raquel Yotti, el número de publicaciones científicas llevadas a cabo por mujeres ha disminuido. Los investigadores hombres siempre han tenido más tiempo para materializar sus proyectos debido, entre otras cosas, a que ellas cargan más con la conciliación. Ahora que los cuidados han cobrado especial relevancia, las investigadoras han visto mermar sus jornadas. Varias instan a recoger los datos necesarios para hacer una radiografía de la situación. María Río es optimista: a sus ojos, en esta crisis son muchas las mujeres que han demostrado todo su potencial.

PERSPECTIVAS DE FUTURO

En términos de talento femenino, las expertas asumen su responsabilidad. Las mujeres que ya han accedido a puestos de relevancia deben abrir la puerta a las nuevas profesionales. También llaman a analizar la distribución de los fondos públicos, a incidir en la educación desde etapas tempranas o a contemplar medidas concretas que se pueden impulsar tanto en la empresa pública como en la privada para conseguir un balance entre hombres y mujeres.

Muchas enfermeras, pocas jefas

Mesa redonda 2
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Según datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA), casi el 78% de los puestos de trabajo relacionados con la sanidad están ocupados por mujeres. Por ello, es de recibo destacar que han tenido un papel protagonista en la respuesta a la pandemia. La mesa redonda La respuesta de las profesionales a la crisis sanitaria analizó este tema con la participación de Adelaida Zabalegui, Miembro de la junta directiva de Nursing Now; Iria Miguens, Urgencióloga y directora de mujeres en la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes); Carmen Diego, Neumóloga y secretaria general de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) yAna López Casero, Tesorera del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF).

PUNTO DE PARTIDA

Las enfermeras han jugado un papel esencial en la lucha contra la pandemia. Sin embargo, Adelaida Zabalegui puso la atención en que, aunque el 75% de estos profesionales son mujeres, solo el 25% de ellas ocupa puestos de responsabilidad. Esta situación se extiende a la medicina, como destacaron Iria Miguens y Carmen Diego, apuntando que este es uno de los motivos por el que las mujeres se han contagiado más: su presencia es mucho mayor en el plano asistencial, lo que implica contacto directo con la COVID-19. En esta ecuación, Ana López-Casero indicó que no se puede dejar de lado a la carrera farmacéutica. En esta línea, impulsar el liderazgo femenino en pos de ese equilibrio conllevaría adquirir una perspectiva más colaborativa y humanista que, en última instancia, derivaría en la toma de decisiones diferentes.

TRANSCURSO DE LA PANDEMIA

Más allá de aciertos y errores en la gestión, las participantes compartieron una misma visión: la comunicación sobre la evolución de la pandemia ha sido fallida. Seha infantilizado a la población, explican, dando una imagen descafeinada de lo quese vive en los hospitales. Su propuesta es recurrir a periodistas especializados que puedan mostrar los hechos con perspectiva y sin caer en el morbo. Comunicando mejor la situación real, los ciudadanos podrían tener una visión más fiel y actuar en consecuencia. El abandono de otras especialidades en el último año tampoco les es ajeno. Por ello, llaman a paliar este problema cuanto antes, teniendo en cuenta que hay pacientes de diversas patologías que han dejado de acudir al hospital. En este contexto, también resaltan la necesidad de prestar atención a la salud mental: una vez la situación en COVID-19 mejore, llegará un tsunami de enfermedades mentales por las implicaciones socioeconómicas de la pandemia.

I+D, en femenino

Mesa redonda 3
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Ante pandemias desconocidas, la ciencia es la respuesta. Pero, en la carrera investigadora, las mujeres siguen teniendo más obstáculos. En el debate virtual Investigación en tiempos de pandemia, investigadoras en entidades públicas y privadas analizan la gestión de talento femenino durante la crisis del coronavirus. Francisca Puertas, vicepresidentaejecutiva de la Comisión Mujeres y Ciencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); Marisol Soengas, investigadora en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y coordinadora de Aseica Mujer; Henar Hevia, directoramédica en Janssen; Concha Serrano, directora de Corporate Affairs, Health and Valueen Pfizer; Paloma Anguita, Oncology Therapeutic Area Lead de Astellas, y CarmenMontoto, directora médica de Takeda; ponen voz a sus iguales.

BARRERAS EN LA TRAYECTORIA

De la manera en que está configurada la carrera investigadora, tener parones como los asociados a la maternidad suponen un grave frenazo. Tanto en el CSIC como en el CNIO se han llevado a cabo encuestas para evaluar el impacto de la pandemia. Las investigaciones han revelado que la carga de los cuidados sigue siendo mayor para las mujeres, sobre todo en aquellos centros de investigación que no cuentan con unidades o planes específicos para ellas. Esto pone de manifiesto, según Francisca Puertas y Marisol Soengas, la necesidad de seguir impulsando iniciativas de conciliación. En la industria farmacéutica, esta situación no es tan acentuada y depende de cada compañía. Durante la pandemia, la mayoría de las empresas han puesto en marcha políticas encaminadas a flexibilizar los horarios e impulsar el teletrabajo con el fin de favorecerla. Otras de las medidas se dirigen a acabar con los sesgos inconscientes que pueden llevar a la mujer a autolimitar el desarrollo de su carrera, por ejemplo, a través de iniciativas de mentoring.

DESARROLLO DE MEDIDAS

En el CSIC y el CNIO cuentan con varias políticas activas para tratar de cerrar la brecha de género. Algunas de ellas se centran en proporcionar herramientas a investigadoras en fases intermedias y postdoctorales, puesto que es en las que se ha detectado que es más difícil retener el talento femenino. En concreto, en el transcurso de estos meses, ha sido crucial potenciar estas medidas paratratar de evitar un retroceso. En la empresa privada también se llevan a cabo múltiples iniciativas con las que asegurar que se cumple el equilibrio entre hombres y mujeres. Así, más allá de las políticas de conciliación, se persigue promover la vocación de las niñas en carreras STEM o aplicar medidas que combatan problemas relativos al sexismo o el acoso laboral, que buscan eliminar injusticias laborales por cuestiones de género en particular o de diversidad en general.

Tiempo y espacio: gestionar para conciliar

Mesa redonda 4
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Un tema que la pandemia ha vuelto a sacar a la palestra es la conciliación. ¿Es teletrabajo igual a conciliación? ¿Qué medidas tienen que impulsar administración y empresas para asegurar que se compagina de manera efectiva la vida personal y laboral? Estas fueron algunas de las preguntas a las que trató de dar respuesta la mesa ‘Conciliación: un reto frente a la pandemia’. En ella intervinieron Elvira Velasco, portavoz de Sanidad del PP en el Congreso de los Diputados; Susana Moll Kammerich, vocal de la comisión de Sanidad en el Senado por el PSOE; Esther Ruiz, diputada de Ciudadanos Madrid y Secretaria Tercera de la Mesa de la Asamblea de Madrid; María del Río, diputada autonómica por el grupo Sí Podemos Canarias y secretaria de la Comisión de Sanidad del Parlamento de Canarias; Fina Lladós, directora general de Amgen; Olga Salomó, directora de Recursos Humanos de Boehringer Ingelheim y Mercedes Benítez del Castillo, directora del Departamento Legal en Rovi.

Y LLEGÓ EL TELETRABAJO

Si hay un punto que genera consenso es que la adaptación al teletrabajo ha tenido que hacerse a marchas forzadas. El principal problema ha sido, coinciden, la dificultad para separar espacios y tiempos, vida personal y profesional. Las políticas presentes en el debate apuntaron a que durante la pandemia la carga de trabajo ha aumentado considerablemente, lo que se suma a la falta de mecanismos para realizar la actividad propia de su trabajo de manera telemática. Desde el prisma de la empresa, esta adaptación ha sido relativamente más sencilla. Muchas compañías contaban ya con herramientas para que sus empleados pudieran ejercer el teletrabajo con más o menos frecuencia. Los problemas, mayoritariamente, surgieron en las primeras semanas de la pandemia por cuestiones organizativas.

SOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS

Mientras que la gestión de los espacios puede ser más compleja de solucionar por parte de la parte empleadora, el tiempo sí es una dificultad para los empleados. Por ello, las compañías participantes coincidieron en que se han establecido unos horarios core en los que convocar reuniones y otros eventos, ofreciendo a los empleados flexibilidad para gestionar el resto de su manera de la manera que más les ayudase en términos de conciliación. Por parte de las políticas, la idea principal fue la necesidad de reforzar e impulsar medidas, teniendo en cuenta que el teletrabajo en sí mismo no es una herramienta de conciliación. Con una legislación sólida al respecto, se favorecería que el trabajo de cuidados y de tareas domésticas no recayese mayoritariamente sobre las mujeres como, aunque cada vez en menor medida, sigue sucediendo.

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