La emergencia climática muta a emergencia sanitaria

La contaminación aumenta el riesgo de padecer neumonía, enfermedades cardiovasculares o cáncer. No sólo impacta en el modelo productivo e industrial: ya causa 10.000 muertes en España al año.

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Por Santiago de Quiroga. 

Los gases contaminantes no sólo afectan a la salud de personas sanas y crónicas, sino que matan ya a 10.000 personas en España. Muchas industrias de distintos sectores contaminan con sus procesos de carbonización, enviando distintos gases y partículas a la atmósfera. Los principales contaminantes son derivados de nitrógeno, partículas en suspensión, ozono terrestre y dióxido de azufre, pues desde 2003 hay evidencia de su impacto en la salud. Varias Sociedades Científicas en España ya lo tienen en su agenda.

Inicialmente se reconoció que el cambio climático afectaría a la economía y a las infraestructuras mundiales, pero la salud es ahora una prioridad para la Organización Mundial de la Salud (OMS). En 2019, una de las 10 publicaciones con más impacto mundial concluía que, si no hacemos nada, estamos a las puertas del desastre. Pero la salud ya se afecta hoy en día por el cambio climático.

Los enfermos crónicos, los ancianos y los niños son los que más sufren las consecuencias de la contaminación ambiental. Pero afecta a todas las personas en mayor o menor grado. La OMS asegura que los residentes de las ciudades donde hay niveles elevados de contaminación atmosférica padecen más enfermedades cardíacas, problemas respiratorios y cáncer de pulmón que quienes viven en zonas urbanas donde el aire es más limpio.

El calentamiento global provoca también temperaturas extremas que contribuyen directamente a las muertes por enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Entre las personas más afectadas son las de edad avanzada. La ola de calor extremo que sufrió Europa en el verano de 2003 registró un exceso de mortalidad cifrado en 70.000 defunciones.

El asma afecta a más de 3 millones de personas en España. El calor extremo, consecuencia del calentamiento global, incrementa los niveles de distintos pólenes que causan asma. La polución ambiental incrementa el riesgo de sufrir una crisis asmática. Además, los niveles de polen y otros alérgenos se incrementan en las olas de calor extremo. El incremento de los niveles de ozono, principal componente de la niebla tóxica y que se forma en días soleados, también provoca asma.

La contaminación del aire exterior, cancerígena para el ser humano

Las personas expuestas durante años al aire con un alto nivel de partículas en suspensión tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular y cáncer, según la OMS. Estas partículas acortan la vida de los europeos en 8,6 meses. Las grandes ciudades ya aplican medidas urgentes cuando los niveles de partículas crecen, limitando la velocidad o impidiendo el tráfico de vehículos contaminantes.

Un informe de 2013 realizado por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la OMS determinó que la contaminación del aire exterior es carcinógena para el ser humano. Las partículas del aire contaminado están relacionadas con la creciente incidencia del cáncer, especialmente el cáncer de pulmón. También se ha observado una relación entre la contaminación del aire exterior y el aumento del cáncer de vías urinarias y vejiga.

La OMS quiere dar más protagonismo a la salud en el debate del clima. Por eso se ocupa de investigar los contaminantes y sus niveles, para que puedan tomarse medidas cuando sea necesario. Para ello se examinan los datos y los expertos establecen consensos de qué contaminantes están afectando a la salud La OMS vigila tres indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con la contaminación del aire:

– 3.9.1 Mortalidad por contaminación del aire
– 7.1.2 Acceso a combustibles y tecnologías limpios
– 11.6.2 Calidad del aire en las ciudades.

La OMS dirige el Grupo de Trabajo Conjunto sobre los Aspectos Sanitarios de la Contaminación del Aire, cuyo objetivo es evaluar los efectos de esa contaminación para la salud y proporcionar documentación de apoyo. La OMS tiene previsto revisar las directrices de los niveles de contaminantes en 2020. El calentamiento global y la contaminación ambiental afectan a la salud de las personas y a la expectativa de vida. Necesitamos una nueva economía verde y una conciencia ecológica a nivel individual. Empecemos hoy con medidas personales. Mañana será tarde y las consecuencias irreversibles.

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