La estigmatización que acompaña a la psoriasis en verano

El objetivo de los especialistas es que los pacientes lleguen al verano libres de lesiones.

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Por Sandra Pulido.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel que produce placas rojizas con descamación blanca. Puede afectar a cualquier parte del cuerpo pero especialmente a las zonas de codos, rodillas, cuero cabelludo, abdomen, piernas y espalda.

La exposición solar ha demostrado ser beneficiosa para estos pacientes. Sin embargo, muchos de los afectados tienden a esconder su piel para evitar las miradas de la gente, tal y como recuerda José Luis López Estebaranz, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Fundación Alcorcón.

"Para los pacientes con psoriasis, la llegada del verano supone un momento de riesgo e incertidumbre porque se ponen ropa más ligera y tienen miedo a exponerse si no están libres de placas. Esto tiene un enorme impacto en su calidad de vida debido a la estigmatización que aún existe", señala el dermatólogo. El objetivo de los especialistas es que los pacientes lleguen al verano aclarados de lesiones. "Disponemos de multitud de terapias como los tratamientos tópicos y orales, la fototerapia, el láser y las terapias biológicas que permiten que un elevado porcentaje de pacientes no presente lesiones y llegue al verano sin placas", añade Estebaranz.

La revolución de la terapia biológica

La terapia biológica lleva disponible más de 10 años "y ha supuesto una revolución en el manejo de los pacientes", explica el experto. Esto quiere decir que los nuevos fármacos consiguen que el 90% de los pacientes esté libre de placas de psoriasis. "Los últimos que han aparecido son los fármacos anti-Interleuquina-23, que consiguen mantener a los pacientes libres de placas meses después de la última dosis del fármaco", puntualiza.

Estos medicamentos se dirigen a la interleuquina de proteína (IL)-23, que ha demostrado desempeñar un papel clave en el desarrollo de enfermedades inflamatorias inmunes como la psoriasis."Eso ha supuesto un escalón más en muchos pacientes que nos permite espaciar el tratamiento, lo que significa que conseguimos distanciar las dosis terapéutica en aquellos pacientes que se han aclarado totalmente y están sin lesiones", subraya. 

Una enfermedad sin cura

El desorden inflamatorio autoinmune que da lugar a la psoriasis resulta de la sobreproducción de las células de la piel. Se trata de una enfermedad que no tiene cura y se estima que 14 millones de europeos la padecen. Esta patología puede ir de moderada a aguda e incluso llegar a ser discapacitante. Suele manifestarse entre los 15 y los 35 años y su curso es muy variable, dependiendo de las características personales.

Poco a poco

El tratamiento de la psoriasis ha vivido su mayor auge en las últimas dos décadas. La llegada de los fármacos que bloquean de forma selectiva la interleuquina (IL)-23 ha abierto una nueva era terapéutica en el abordaje de esta enfermedad. Gracias a ellos, los pacientes pueden permanecer aclarados de lesiones y placas durante muchos meses sin necesidad de estar tomando el fármaco.

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