Meningitis: una enfermedad grave que puede prevenirse con la vacunación

La meningitis es una enfermedad que afecta sobre todo a niños y adolescentes; aunque su incidencia es baja, en un alto porcentaje de afectados puede tener consecuencias muy graves.

Por Nieves Sebastián

La meningitis es una enfermedad grave pero muy desconocida. Consiste en la inflamación de la meninge, una membrana que recubre el cerebro y la médula espinal. Aunque es más frecuente en niños y adolescentes, ningún grupo de edad está exento de padecerla.

Puede tener diversos orígenes, pero el más frecuente es el infeccioso, ya sea vírico o bacteriano. Este último tipo es provocado por el meningococo, bacteria que suele alojarse en las vías respiratorias altas del huésped. El hecho de portar la bacteria no se traduce en desarrollar la enfermedad, pero cuando la bacteria coloniza al huésped, se desarrolla la meningitis.

Los expertos señalan que la meningitis puede tener un impacto muy grande, sobre todo en niños pequeños y este aumenta en los menores de un año. A pesar de que su incidencia es baja, en un 10 por ciento de los casos puede desembocar en fallecimiento. De las personas que superan la enfermedad, alrededor del 20 por ciento tiene secuelas graves.

La buena noticia es que la meningitis provocada por el meningococo se puede prevenir mediante la vacunación. Para aumentar la concienciación, Gaceta Médica y Ser Padres impulsaron el ‘Foro pediátrico virtual: meningitis’, con el apoyo de GSK. En este, tres profesionales y un paciente trataron de aportar una visión global sobre la misma.

¿Cuáles son los síntomas?

La meningitis se manifiesta a través de unos síntomas claros. El problema es que en muchos casos se manifiestan de forma leve, lo que hace confundirlos con cualquier otro cuadro viral. Fernando Sánchez Perales, jefe de Servicio de Pediatría del Hospital de Torrejón de Ardoz y presidente de la Sociedad de Pediatría de Madrid y Castilla la Mancha, señala que indicios como “la rigidez de nuca y dificultad de doblar el cuello, fiebre, o vómitos” deben hacer saltar la alarma. En ocasiones se desarrollan otros síntomas que ayudan a distinguirla como “que el niño esté más decaído que otras veces que haya tenido fiebre, o erupciones cutáneas como las petequias (manchas rojizas)”.

Sánchez Perales subraya que, ante cualquier sospecha, es importante actuar con rapidez porque “muchas veces se puede ver como un niño que en un principio tenía unas décimas de fiebre, puede evolucionar fatalmente”.

Vacunas: herramientas de prevención

A pesar de lo preocupante de la meningitis, Susana Otero, médico adjunto del Servicio de Medicina Preventiva y Epidemiología en el Hospital Vall d’Hebron resaltaba que “contamos con vacunas para prevenirla”. “Tenemos tres vacunas que, entre todas, protegen de 5 de los 12 serogrupos de la enfermedad”, explica. En este sentido añade que “estos cinco son las causas más frecuentes de la meningitis, por lo que con la vacunación se reduce una carga importante”.

También es crucial cumplir las tasas de vacunación para evitar que aumente la incidencia, punto especialmente importante en situaciones como la crisis de Covid-19. A este respecto, Mª del Mar Corral San Millán, médico pediatra de Atención Primaria en el Centro de Salud Arroyo de Medialegua en Madrid, transmitía un mensaje claro a los padres: “pueden confiar en que las vacunaciones se desarrollan de manera segura; aquellas que se han demorado, ha sido valorando el beneficio-riesgo”.

Sánchez Perales, apunta que “las sociedades científicas recomiendan aquellas acciones que se comprueban eficaces, seguras y reportan beneficio”. Y es que el especialista considera que “los calendarios vacunales a veces son un poco ‘de mínimos’”. Con todo esto, la doctora Corral San Millán insistía en la necesidad de información a los padres, instándoles a “trasladar las dudas que tengan y confiar en las recomendaciones de los profesionales para evitar problemas mayores”.

La meningitis, en primera persona

En este encuentro virtual también intervino Davide Morana, superviviente de meningitis y miembro de la Asociación Española de Meningitis. Con 24 años comenzó a sentir los síntomas propios de una gripe, pero asegura haber sentido una sensación “extraña” por lo que decidió ir a urgencias. En el hospital le hicieron un reconocimiento y análisis, pero al no observar alteraciones llamativas, le mandaron a casa con receta de antiinflamatorios para aliviar los síntomas de lo que, efectivamente, parecía una gripe. Unas horas después la situación empeoró, con aumento de la fiebre, dolores de cabeza y cuello y vómitos incontrolables.

Davide volvió a urgencias donde en ese momento le detectaron una sepsis infecciosa como consecuencia de la meningitis. Al principio no respondía a los antibióticos, por lo que no se le daba mucha esperanza de sobrevivir, pero finalmente consiguió salir adelante. Aun así, tuvieron que amputarle las cuatro extremidades puesto que habían quedado notablemente dañadas por la bacteria. Por ello, insta a aumentar la concienciación sobre meningitis y vacunación, para prevenir casos como el suyo.

Continúa leyendo