¿Qué pasa con la vacuna frente al Covid-19?

En las últimas semanas, la OMS ha registrado más de una treintena de posibles vacunas para prevenir el SARS-CoV-2, el virus que produce el Covid-19. Así es el desarrollo de una vacuna.

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Por Marta Riesgo.

Actualmente, tal y como apunta Raúl Ortiz de Lejarazu, profesor de Microbiología, director emérito del Centro Nacional de Gripe, la OMS ha registrado 35 posibles vacunas que se encuentran en estudio para prevenir, si en un futuro consiguen llegar a administrarse, el SARS-CoV-2. Pero, ¿cuándo vamos a disponer de esta medida preventiva?. Ortíz de Lejarazu tiene claro que esta pregunta no podrá tener respuesta en el corto plazo. “Primero es necesario elegir la diana (componente del virus) para producirlo a través de una de las numerosas plataformas que existen”, puntualiza.

Más adelante llega el momento de la fase pre clínica, donde se realiza una experimentación con animales. Si esta fase es exitosa, se da el paso a la fase clínica, donde la vacuna candidata es probada en humanos. “Las primeras pruebas son de seguridad, para ver si realmente se produce una protección y si las dosis son adecuadas”. Sin embargo, desde que se administra la vacuna candidata hasta que se genera inmunidad, Ortíz de Lejarazu recuerda que pasan entre tres y cuatro semanas.

Pasada esta primera etapa, llegan los ensayos en la fase II, donde, sobre todo, se estudia la optimización. En último lugar (en lo que respecta a la clínica) se realizan ensayos en fase III y IV, “con grupos más grandes de población, y que incluyen a grupos de edades más avanzadas”. Pasado todo este proceso, llegaría el momento de las aprobaciones regulatorias por parte de las agencias de medicamento de cada país y, más adelante, la producción a gran escala.

Estos son los prototipos de vacunas…

Desde que se inició el brote en Wuhan (China), el Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC), bajo la coordinación de Luis Enjuanes, comenzó a preparar los trámites para producir una vacuna. 

“La aproximación que lleva el equipo de Enjuanes es desarrollar un coronavirus atenuado por ingeniería genética”, resalta Mariano Esteban Rodríguez, jefe del Grupo Poxvirus y Vacunas en CNB-CSIC, y consejero de la Fundación Gadea por la Ciencia. Por su parte, el laboratorio bajo su cargo también está trabajando en la vacuna basada en vectores virales (virus modificado que hace de vehículo para introducir material genético en el núcleo de una célula). De este modo, al introducirse en el organismo generan una respuesta inmunitaria, formando así anticuerpos.

Las vacunas atenuadas son las que más se han utilizado al ser las más eficaces ya que desarrollan inmunidad frente a todos los componentes virales. “Estas vacunas se han ido modificando a lo largo del tiempo para conseguir una mayor seguridad y hay muchos modelos en la actualidad”, destaca. En estas vacunas el virus está tan debilitado que un sistema inmune sano será capaz de derrotarle fácilmente

Asimismo, las vacunas de ácido nucleico, creadas a partir de ADN y ARN y encargadas de producir el antígeno en el propio cuerpo, son las que están más en activo. “Sobre todo las de RNA porque son muy seguras, no tienen efectos adversos y están demostrando eficacia tanto en cáncer como contra patógenos. Este modelo de vacuna RNA es una de las que se están ensayando en fases clínicas frente al coronavirus”, afirma el especialista del CNB.

Por otro lado se encuentran las vacunas en las que se utilizan los antígenos purificados, que también están en fases clínicas. Estos, explica Esteban Rodríguez, se mezclan con un adyuvante para potenciar o dirigir la respuesta inmunológica frente a un antígeno”.

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