Tendencias otoño-invierno 2019-2020: el vestido de lentejuelas por Saint Laurent

Deslumbrante. Atrevido. Vistoso. El mini vestido de lentejuelas brilla con luz propia, dejando atrás cualquier formalismo.

Que la fiesta no pare. Cual ave nocturna, la mujer vestida por Saint Laurent, esta temporada otoño-invierno 2019-2020, no pretende pasar desapercibida entre los matices oscuros de la noche. Adiós negros, grises y azules, la propuesta de Anthony Vaccarello reza un solo y mismo principio: deslumbra. El cuerpo se recubre de su manto más brillante, un vestido de lentejuelas rosas, como contraste perfecto de atrevimiento y dulzura, de un corte que va más allá del mini y un escote asimétrico que supera los límites del volumen. Como el protagonista de una fiesta en un mítico club de los 70 como Studio 54 en Nueva York, su atrevimiento es proporcional a su glamour: brillante, un pelín escandaloso y poderoso, piensa derribar todo lo que surja en su camino. Se refuerza con una combinación audaz, un par de salón de tacón amarillo neón, que tampoco tiene límites. El impacto cromático es inevitable, marca la retina, de forma voluntaria y asumida: la fiesta me viste de pies a cabeza.

El vestido, de bordes afilados en la parte superior como reivindicación de este poder estilístico, envuelve sin ceñir en exceso, reinventando el mismísimo concepto de traje de fiesta. Cual envoltorio de caramelo, seduce con dulzura, con un toque picante de agradecer en un mundo de máxima seriedad, en el que pocas veces caben excentricidades. Aún así y siguiendo el patrón del conjunto de las Casas de Alta Costura, no está dispuesto a renunciar a la comodidad: dos grandes e inesperados bolsillos lo adornan, creando un efecto effortless en consonancia con esta estética de Alta Costura práctica. Un look a la vez dinámico y decadente, que plasma la imagen de una mujer poderosa, que huye de todas las convenciones estilísticas. 

¿Cómo lucirlo? Solo apto para atrevidas, el mini vestido de lentejuelas se impone como un sinónimo de fiesta y originalidad, al extremo opuesto del vestidito negro. Haz renacer una estética atrevida como la de Saint Laurent con un modelo de escote vertiginoso, combinado con zapatos de tacón, de aguja o plataforma y un bolso de colores tan inspiradores como el amarillo, eterna apuesta de este 2019. Las lentejuelas brillan por sí solas, pero no dudes en atreverte con pendientes de volumen indecente o una maxi pulsera que remita una vez más a esta estética sabrosamente vintage. ¿Por qué no optar nuevamente por horquillas? Nos seguirán enamorando hasta finales de año. Que la fiesta se apodere de ti de la forma más inesperada posible: nadie podrá literalmente pararte.

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