Tendencias otoño-invierno 21/22: la sastrería de cuento de hadas de Dior

Este otoño Dior evoca su propuesta hacia mundo de fantasía propios de los cuentos de hadas. Sin embargo, ahora la clave residirá en su lado más oscuro, plasmado a través de piezas de la sastrería tradicional, como ese histórico traje que luce imbatible aquel soldadito de plomo.

A través de una película ubicada en el Salón de los Espejos vacío del Palacio de Versalles, la diseñadora Maria Grazia Chiuri presentó la última propuesta de otoño-invierno de 2021 de Dior. Con el título Belleza Inquietante la nueva colección de  Dior evoca hacia un mundo de cuento de hadas, hacía los nombre populares como La bella y la bestia y Blancanieves, pero con una naturaleza oscura más atrás. Una oferta de 64 looks modelados a modo de identidad ilustrada, pura psicología posterior al encierro. Una colección que invita a la reflexión de nuestra relación con la belleza, el exceso y nuestra propia imagen: algo para disfrutar con moderación, un anhelo de opulencia reprimido por una estricta austeridad. 

Así, si en la última propuesta de Alta Costura, Maria Grazia Chiuri y Dior nos llevaban al místico mundo del tarot, para este otoño-invierno se continúa explorando universos paralelos, pero esta vez de forma completamente diferente. Porque esta colección de otoño-invierno 2021/22 de Dior se inspira en la infancia, una oda al pasado donde se aprecian claros guiños a algunos de los cuentos infantiles más icónicos pero adaptándolos hacía otras perspectivas. Ya no se leen desde la mera fantasía sino como la manera de revisar los estereotipos y redefinir el futuro, "una red de símbolos, estos mundos de fantasía no son en modo alguno un medio de escape; sirven para cuestionar y desafiar, más allá de los estereotipos", se exponía en el comunicado de prensa. 

Porque, es a través de estos símbolos donde Chuiri introduce un nuevo concepto de moda a través de las historias de fantasía, "como una invitación a la autoafirmación, el uniforme del soldado de plomo se transforma en una serie de abrigos de cachemira azul realzados con detalles en rojo y blanco" y ahí reside una de las claves de la temporada. La sastrería más pura, con aquel lado oscuro, que se reformula para dar lo mejor de sí. 

Asimismo, además de cuentos y símbolos, la infancia enmarca el guion central de esta obra de moda. Aquí encontramos la infancia en forma de faldas plisadas, calcetines blancos de ganchillo, camisas de cuello bebé y vestidos pichi. Un mundo infantil en el que identificarnos, nos permite conocernos y combinar esos elementos de la niñez con otros propios de la mujer adulta creando una estética única y original. 

Los elegantes vestidos de colegiala negros con cuello de Alicia en el país de las maravillas se materializan inesperadamente en cuero, ahora una correa espinosa recubre el tobillo que adornaban aquel par de zapatos de rubí procedentes de Oz (...) una brutal historia de deseo y vanidad donde Chiuri rindió homenaje a su inquebrantable Soldado de Hojalata con los abrigos de la guardia real, como muestra el mismo video-look, añadiendo un poco de polvo mágico a la idea del guardarropa esencial, que ahora se vuelve versátil y atemporal.

Con todo ello, Chiuri ejerció su sentido del pragmatismo en la sastrería rigurosa encarnada en las humildes telas de la ropa masculina, en aquellos puffers como símil a la ropa de alto rendimiento acolchados, para acercarse a los rígidos códigos militares y abrazar nuestro redescubierto apetito por la naturaleza y las ganas de libertad. Todo ello contrastado con la tentación de vestirse como un cuento de hadas, en la que esa misma sastrería gris se adorna con capuchas, como si de caperucita roja se tratase, pero en una versión altamente dramática. Pero esa mirada completamente roja inconfundiblemente Grimm, no vendría sola, las rosas y las manzanas, se plasman en estampados eternos, adaptados para Dior, para mantener ese simbolismo entre fantasía y realidad. Y es que, a través de tejidos perforados, desde el blanco más puro hasta el negro más intenso, se evoca a la oscuridad más directa que se esconde detrás de los cuentos de hadas y que, una vez adultos, conocemos una y otra vez.

Fátima Moyano

Fátima Moyano

Periodista casi sin querer, queriendo más que nunca al periodismo. Sin la moda, un buen café y mi playlist favorita de los 2000's no podría levantarme cada mañana. Amante del papel, pero escribiendo en digital. Un día descubrí la Alta Costura y desde entonces supe que no quería trabajar en otro sector. ¿Entre mis sueños? Un amanecer en París, con vistas al Sena y un croissant recién horneado cerca, soy una foodie empedernida que le voy a hacer.

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