Tendencias otoño-invierno 2019-2020: el estampado pata de gallo por Gucci

Cuando el estampado más clásico abraza una prenda tan moderna como el mono... el resultado plasma la esencia de Gucci, una tradición 2.0.

Los clásicos nunca mueren. Pero sí se reinventan. A la hora de diseñar, su aura se percibe, por pinceladas. Y aunque revista formas diferentes, siempre permanece. Gucci nos da una nueva lección de estilo de cara a la próxima temporada otoño/invierno con un estampado que nunca huye de la paleta estilística, el de pata de gallo. Este atemporal, cómplice de los lunares y cuadros, irradia elegancia. ¿La razón? Un origen aristocrático, que convierte en frívolo todo lo que no se relaciona con él, y un ADN visual llamativo que nunca lo hacen pasar desapercibido. Reconocible entre mil, su impacto visual le permite prescindir de otros atuendos. La firma italiana le da un protagonismo renovado con una prenda inesperada, el mono, que consigue el contraste perfecto, entre clásico y moderno. Porque el traje podría ser demasiado obvio y los accesorios no le darían la suficiente atención que se merece, se recrea en su forma más audaz, con cortes holgados, remarcados por un sencillo cinturón. 

Gucci no deja ahí su arriesgada pero magnífica propuesta: sigue jugando con los códigos clásicos, asociando una camisa blanca, de delicado encaje de Chantilly con jabot, que pese a su evidente guiño a la tradición, no deja de ser una iniciativa vanguardista. ¿Qué faltaba para finiquitar el conjunto? Los tradicionales mocasines de la casa italiana, incambiados desde el siglo pasado, con un detalle que pretende llevarlo aún más lejos, un tacón brillante, que vuelve a dar un nuevo sentido a las tradiciones. Esencia de otras décadas, con toques de 2019, o lo que es lo mismo, la moda en su esencia. 

¿Cómo adaptar este look a tu día a día? La arriesgada propuesta de Gucci nos insta a apostar de nuevo por este estampado, definitivamente atemporal, y más versátil de lo que solemos pensar. Puedes optar por lucirlo consiguiendo un toque lady chic con un implacable dúo blanco y negro, definición misma de la elegancia, o probar con otros colores más inesperados, como el rosa, siempre encontraste con un tono neutro. Las fashionistas discretas se conformarán con la blazer, mientras que las más extravagantes abrazarán de lleno el total look. Con un traje de pantalón, camisa y vaqueros wide leg o incluso vestido XXL con mangas abullonadas, todo parece definitivamente posible. Una sola condición: invertir en clásicos que podrás llevar año tras año, temporada tras temporada. La camisa blanca y los mocasines, indispensables y atemporales. Que la magia del estampado se apodere de ti. 

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