Tendencias primavera/verano 2020: el tweed por Chanel

El emblemático tejido de la 'maison' vuelve en un matiz clásico y sofisticado, con complementos tan audaces como la sandalia brillante.

"Como tejido emblemático de la Maison, el tweed se ha reinventado con el paso del tiempo. Torbellino, rediseñado, remodelado en todos los colores y estilos posibles, vuelve de nuevo con un vestido de chaqueta casi de colegiala, completamente abotonado y rematado por un bonito collar de Peter Pan. Un testimonio de cómo Coco Chanel comenzó a crear su propia apariencia icónica, cuando pidió a un sastre inglés que rehiciera su uniforme escolar con las mejores telas para hombres porque odiaba lo que estaba disponible para mujeres en aquel momento. Añade una bolsa acolchada cruzada miniatura para una mayor comodidad, y un par de sandalias de tiras brillantes para el glamour. Femenino, sí, pero sofisticado."

Atemporal, símbolo de elegancia... el tweed, este "tejido de lana calada y origen escocés que las clases altas solían (y suelen) vestir en excursiones campestres por su efecto anti-humedad" sigue dejando huella en las pasarelas. Conseguido por la intercalación de hilos de diferentes tonalidades, creando estampados como el príncipe de Gales, encuentra su origen en el armario masculino del siglo XIX antes de saltar al vestidor femenino de la mano de Coco Chanel. Es en 1954 cuando la diseñadora crea su primer tailleur de tweed, fluido y con un largo hasta la rodilla, cuatro bolsillos y un ojal en cada botón, que garantiza una comodidad inédita para la época. Desde entonces, no hubo desfile que no contara con este tejido clave, que ha ganado ligereza, y sigue apareciendo en las pasarelas con las también míticas perlas.

Otro símbolo clave de Chanel: el bolso acolchado, con cadena. Del 2.55, lanzado a finales de los años 20, al Boy pasando por el Timeless, no son pocos los modelos que han conseguido auparse al rango de icono. Y que algunas estrellas como Penélope Cruz o Cara Delevingne sigan encarnando esta belleza y elegancia con un puntito de rebeldía, tan característico de Coco, quien siempre se negó a conformarse con lo existente. Revolucionaria en todos los aspectos, empezando por la comodidad, rechazó las convenciones y nos dejó como legado la sencillez como máxima elegancia.

“Sé elegante. Sé cualquier cosa, pero no seas cutre”, decía Coco. Y es con esta máxima que sigue inspirando a millones de fanáticas de moda. Se finiquita el look con un punto más fresco, casi rebelde, la sandalia de tacón, con brillantes, que confirma que los strass no solo son aptos para looks de fiesta. Un conjunto sofisticado sin excesos, que respeta la esencia de Chanel, fabulosa e hipnótica. 

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