Las cafeterías más bonitas de Zaragoza

Recopilamos los sitios más bonitos donde desaparecer y disfrutar de un delicoso café. Si tienes pensado escaparte a la ciudad aragonesa o, por el contrario, eres de allí, te damos opciones para desconectar sola o con amigos.

Café Palmaria. Zaragoza
Café Palmaria. Zaragoza

A veces, para desconectar de la rutina diaria, tan solo hace falta buscar un sitio bonito para ver pasar la vida. Un sitio con una decoración agradable, buena música, postres deliciosos… y disfrutar de esa atmósfera acogedora ya sea en solitario o en torno a una agradable tertulia con amigos.

Y si estás buscando sitios así, Zaragoza destaca por tener una amplia oferta de cafés llenos de encanto ideales para buscar el calor en estos momentos en los que las temperaturas comienzan a desplomarse. Así que tanto si eres de Zaragoza como si estás de paso por la capital aragonesa ya sea por trabajo o por placer, aquí tienes nuestro top de cafés bonitos.

 

Café Botánico

Hablar del Café Botánico, es hablar de magia. Situado en el histórico Pasaje del Ciclón, a pocos metros de la plaza del Pilar, el Café Botánico es un café floristería que tiene cierto aire parisino. Además de tomarte especialidades como el bizcocho casero de zanahoria, o el de pera y chocolate, también puedes comprarte unas plantas para dar el toque verde a tu casa.

Calle Santiago, 5. Zaragoza. 

 

Matisse Ribera Café

Aires nórdicos, grandes cristaleras, vistas el Pilar…. Aunque el Matisse es uno de los últimos locales en incorporarse al listado de cafés imprescindibles. Ya sea en la terraza con vistas a la Basílica, o en el agradable interior, este café situado junto al Puente de Piedra ofrece especialidades como las tostadas de Hummus con queso feta, tomate seco y aceite de albahaca, anchoas y ventrescas o las tablas de embutidos… o tartas como la de Cheesecake, la Red Velvet, la de cerveza negra o la de oreo, acomapañadas de un rico Flat White.

Paseo de la Ribera, 7. Zaragoza

 

Gran Café Zaragoza

El Gran Café es un clásico en la capital aragonesa. Situado en la siempre elegante calle Alfonso, este café ocupa el lugar en el que abría sus puertas una de las joyerías de más solera de Zaragoza, la Joyería Aladrén. Y lo bueno es que cuando se produjo la reforma, sus propietarios mantuvieron la estructura del viejo negocio inaugurado en 1885, manteniendo elementos como su preciosa fachada, su elegante marquesina metálica o su decoración interior en madera. Ideal para tomarse un café o un gin tonic observando desde sus cristaleras el devenir de la gente camino del Pilar.

Alfonso I, 25. Zaragoza. 

 

Doña Hipólita

Sentarse junto a sus grandes ventanales contemplando la iglesia de San Felipe, el Museo Pablo Gargallo o la plaza de San Felipe es un auténtico placer. Y más, si lo acompañas de un café o un Smoothie natural con una tarta, un Beagle o unos sándwiches de pastrani, pastrami, roast beef o salmón ahumado. Al margen de sus propuestas gastro, Doña Hipólita también destaca por su deco. Situado en un precioso local ocupado durante décadas por una mítica sastrería, Doña Hipólita ha conservado el suelo de madera o el gran armario existente, sumando piezas vintage como el mostrador procedente de los antiguos almacenes El Ciclón. Hasta la carta se ha adaptado, ya que ha sido diseñada como si fuera un muestrario de telas para hacer un guiño al pasado del local.

Calle Gil Berges esquina Plaza de San Felipe. Zaragoza. 

 

Café Nolasco

La Plaza de San Pedro Nolasco se ha convertido en uno de los epicentros de la vida zaragozana. Tiendas de diseño, terrazas y cafés con encanto conforman el alegre vecindario de esta plaza del Casco Antiguo. Entre ellos, destaca sin duda el Café Nolasco. Un café que nos recibe con dos espacios diferenciados. El primero, mi preferido sin duda, el inspirador porche terraza presidido por un jardín vertical, ideal para sentarse a trabajar con el portátil mientras desayunas un café con una tarta. El segundo, una zona interior para comer el competitivo menú del día o compartir un rato de tertulia en uno de los sofás que llenan el espacio.

Calle San Jorge, 18. Zaragoza. 

 

Palmaria Café

También en la Plaza de San Pedro Nolasco abre sus puertas el local más tropical de Zaragoza: Palmaria Café. El ambiente tropical, los muebles vintage, las vajillas bonitas y los papeles pintados crean una atmósfera única. Más luminosa y natural en la planta calle, y más íntima y acogedora en la planta sótano, perfecta para esos cafés que se alargan y continúan con las copas.

Plaza de San Pedro Nolasco, 6. Zaragoza. 

 

La Bendita

Situada enfrente del Teatro Principal, La Bendita es un ecléctico café lleno en la muebles, lámparas y complementos vintage en el que igual se puede desayunar que comer unas tapas o tomarse unas copas en el after work. Al margen de la sala, repleta de papeles pintados y baldosas hidráulicas, en la entrada al café del Coso hay un coqueto invernadero con vistas al Teatro que es ideal para ver pasar la vida urbana de la ciudad.

Calle del Coso, 66. Zaragoza. 

 

La Clandestina

Para acabar con esta selección de cafés bonitos zaragozanos, volvemos al entorno de San Pedro Nolasco porque en la calle San Jorge encontramos La Clandestina. Un café que tiene el privilegio de tener una de las paredes más instagrameados de la capital aragonesa gracias a un mural con unos grandes labios rojos que presiden el local. Un local que cuenta con grandes ventanales y muebles vintage que nos hacen sentir en París gracias a los edificios que rodean a este bistró en el que se puede desayunar, tomar una tapa con un vino, comer, cenar, o tomar un rico brunch dominical.

Calle San Andrés, Esq San Jorge, 9. Zaragoza. 

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