Marie Claire

La gabardina con flores de Zara y otros 12 modelos perfectos (y originales) para el entretiempo

Bordado, plisado, desmontable… el nuevo ‘trench’ viene dispuesto a demostrar que los básicos no son para nada aburridos. ¿Sus bazas? Una dosis extra de originalidad y estilo.

Llega la hora de ‘trench’… ¿suena bien, verdad? Más que nada porque supondría que al fin damos carpetazo al invierno para dar paso a la tan ansiada primavera y a su armario cápsula al completo. Ese precisamente en el que la gabardina juega un papel protagonista desde que Burberry la convirtiese en un auténtico objeto de culto. Sin embargo, no por concebirlo una marca icónica se erigió la pieza clave de todo fondo de armario que se precie. Eso se lo ha ganado a pulso gracias a su increíble versatilidad, lo que hace del ‘trench’ la prenda indispensable por antonomasia en cuanto llega el entretiempo. Y es que, basta que repasemos sus virtudes para ver por qué se ha coronado con este título: es cómodo, liviano, funcional —tanto te vale para un working look, como para un atuendo de corte deportivo o para salir de cena—, polivalente, se adapta a los cambios de tiempo y las inclemencias meteorológicas y, por último y no menos importante, su corte a medio camino entre sofisticado y effortless es sinónimo de estilo con mayúsculas.
Eso sí, que en su versión clásica funcione a la perfección, no quiere decir que sus patrones se mantengan intactos desde que “el mundo es mundo”. Esta primavera, la gabardina vive una metamorfosis que ya hemos podido presenciar en muchas de las nuevas colecciones de firmas low cost y marcas de lujo. Más allá de las tonalidades, los tejidos y las siluetas obvias, sumamos nuevas propuestas que le otorgan un punto de originalidad, de distinción e incluso de rebeldía por el que continuarán siendo nuestra prenda predilecta.
En primer lugar, los acabados. Las gabardinas combinadas con paneles, la napa y la piel sintética se abren camino para dominar la temporada. Del mismo modo, a los tradicionales colores arena y cámel se suman el azul, el rosa o el vainilla en un guiño a las tonalidades dulces y empolvadas de la paleta cromática. Los patrones se vuelven desmontables, las siluetas ahora rinden tributo a los plisados de Fortuny y los hombros se marcan en un gesto tan sutil como imponente. Eso, sin olvidar las flores. Flores bordadas y floraciones en tejidos reversibles que germinan para contagiarnos con su optimismo, frescura y alegría.
Si estás buscando un ‘trench’ totalmente diferente para acaparar miradas esta primavera, aquí tienes 13 gabardinas nacidas para no pasar desapercibidas.
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