Cara a cara frente a los poros abiertos y los puntos negros

Por qué se producen, cómo disimularlos, cómo evitarlos, qué hay detrás... nuestra dermatóloga Cristina de Hoyos nos ayuda.

poros

La presencia de poros abiertos en nuestra piel es una condición asociada frecuentemente a la producción de grasa aumentada. El poro es el orificio por el que emerge el folículo velloso (en la cara también hay vello aunque prácticamente invisible en condiciones normales) y a través del cual las glándulas sebáceas expulsan su contenido a la superficie. Por eso la piel con tendencia a producir más grasa y a presentar acné tiene poros dilatados con más frecuencia que la piel seca.

El poro dilatado es una condición innata de cada tipo de piel y no es producida por un cuidado inadecuado ni por falta de limpieza. Otra cosa distinta es la presencia de puntos negros, es decir, cuando esos poros dilatados o abiertos se llenan de queratina y esta, al oxidarse con el paso del tiempo y el contacto con el ambiente que nos rodea, se vuelve oscura.

Los poros abiertos no se producen por falta de limpieza

¿Y los puntos negros?

puntos negros

Antes de disimularlos, debemos prevenir los puntos negros y, si están presentes, tratar de eliminarlos. Para ello, la limpieza diaria, semanal y mensual es muy importante. Retirar a diario de la superficie de nuestra piel todos los cosméticos, maquillaje incluido, junto con las partículas de suciedad que se han depositado a lo largo del día es muy importante, evitaremos que todo ello pueda obstruir el poro y favorece la acumulación de queratina. Un segundo paso importante que debemos llevar a cabo 1 o 2 veces por semana es la exfoliación física, con jabones exfoliantes o con cepillos específicos para la limpieza facial.

Si ya tenemos puntos negros y deseamos eliminarlos, además de la exfoliación, el uso diario de cremas de noche ricas de alfahidroxiácidos o en ácido salicílico ayudará a realizar un peeling superficial que los elimine, tratando de reducir la producción de grasa y de cerrar el poro, favoreciendo su desaparición y mejorando la textura de la piel. Las limpiezas de cutis no son la única solución ni la más adecuada, los eliminarán temporalmente, en ocasiones provocando lesiones inflamatorias tras la manipulación, y volverán a aparecer si no tenemos una rutina de cuidado diario. Es más conveniente recurrir una vez al mes a un peeling de ácido glicólico o de ácido salicílico para ayudar a eliminarlos y evitarlos.

Si los puntos negros son rebeldes y nos cuesta acabar con ellos, la mejor forma de disimularlos no es aplicar una capa gruesa de maquillaje y esperar a que nadie se de cuenta de que, en vez de lavarnos la cara, la hemos introducido en un barril de pintura. Tratar de aplicar el mínimo maquillaje, para evitar que se marquen aún más, y resaltar otra zona de la cara como los ojos o los pómulos, nos permiten disimularlos distrayendo la atención hacia otras zonas que no nos agobien tanto.

Conoce a nuestra dermatóloga

cristina de hoyos

La doctora Cristina de Hoyos es dermatóloga y Directora Técnica en Clínicas Ceta. Experta en dermatología estética y terapeútica y en tratamientos capilares (tricología) e injerto de pelo por técnica FUE.

@DraDeHoyos
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