¿Conseguiremos (al fin) ser inmortales?

Se llama Cynthia Kenyon y sus estudios se atreven a anunciar la posibilidad de alargar nuestra vida en siglos.

Inmortalidad

En un mundo donde la muerte se convierte en el mayor miedo que tienen los humanos, el poder paralizar el tiempo y alargar la vida el mayor tiempo posible, pasa a ocupar el primer puesto en la lista de sueños. Y quizás, gracias a Cynthia Kenyon, se convierta en una realidad soñada, algo que siempre se ha intentado alcanzar.

Cynthia, una bióloga molecular, ha conseguido revolucionar el mundo con su búsqueda de la inmortalidad. Dando posibles soluciones para alargar la esperanza de vida, afirmando tras sus investigaciones, que la vejez es un proceso genéticamente programado en el cuerpo humano para sufrirlo, y, por lo tanto, podríamos ser desprogramados o restaurarnos para no sufrir sus efectos degradantes. "Ya no se trata sólo de lograr vivir más, sino de contrarrestar los efectos degradantes de la vejez y sus enfermedades degenerativas, por eso estamos estudiando las posibilidades de cambiar las mitocondrias, que son las pequeñas centrales energéticas de las células" explica.

Inmortalidad

Nombrada como vicepresidenta de Investigaciones del Envejecimiento de Calico, la empresa biotecnológica de Google, la científica ha descubierto junto con un equipo, el gen considerado el principal factor de envejecimiento, y apodado por la comunidad científica como "el gen de la muerte". Si la bióloga Kenyon lograse inhibir los efectos de ese gen en los humanos, podría alargar la vida de nuestra especie en siglos, y además sin perder nuestras facultades.

Inmortalidad

Su equipo ya ha conseguido localizar ese gen en un tipo de gusano, y descubrir que mutándolo puede incrementar hasta un 65% su vida.  "Estudiando el gusano llamado C. elegans (primer animal cuyo genoma fue secuenciado en su totalidad) y cambiándole un solo gen hemos sido capaces de doblar la duración de su vida. Un mecanismo similar se puede activar en los mamíferos, incluidos nosotros, activando un sistema que protege las células”.

Solo nos queda esperar, y no perder la pista a la mujer que hoy en día es se ha convertido en la luchadora contra el envejecimiento y la posible solución en parar, relativamente, el tiempo en cada ser humano.

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