Ocho relojes de acero y diamantes con los que encapricharte por tu cumpleaños

El relojero moderno se compone de piezas muy personales cuyo diseño surge después de dialogar profundamente con la tradición.

No podrás detener, ni rebobinar, ni acelerar el tiempo con ellos. Caprichos de la física. Tampoco contrarrestarán tu palpitante impuntualidad. De las fiestas y las batallas perdidas una debe aprender a retirarse a tiempo.

Pero para qué necesitas un reloj, te preguntarás, si el ordenador del trabajo, el móvil, la tablet, el señor de las noticias y el cartel del metro ya se encargan de que no puedas olvidar el inexorable transcurrir del tiempo. Para retirar la vista de la pantalla del móvil y reconquistar, así, un ápice de la capacidad de concentración que hace cinco años la app de Instagram te comenzó a erosionar. Y porque, con estos ocho, podrás ver las estrellas en tu muñeca.

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