¿Te duele siempre la espalda? Sabemos cómo y porqué tienes que estirar

Sufrir dolor de espalda es algo bastante habitual, pero no debería ser así. AL margen de lesiones graves o patologías médicas, evitar esas molestias es posible con algo tan simple como estirar.

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Sufrir dolor de espalda es algo bastante habitual. Quitando lesiones graves o patologías médicas, evitar esas molestias es posible con algo tan simple como estirar.

Hacer estiramientos es necesario para destensar los músculos. Cuando pasamos mucho tiempo en una misma posición o en una postura forzada, los músculos se resienten y hacer un movimiento brusco puede provocarnos alguna lesión.

Para evitarlo, estirar la espalda es un buen truco. Solemos acordarnos de estirar las piernas, los brazos, pero ¿qué pasa con la espalda? Parece que nos olvidamos de que también está compuesta por músculos que necesitan ser estirados.

Los estiramientos de espalda nos ayudan a corregir la postura, a disminuir la rigidez de las articulaciones y a evitar contracturas o tirones, entre otras cosas. Además, mejora la capacidad de relajación, la flexibilidad y disminuye la tensión muscular.

 No solo son buenos los estiramientos para las personas que hacen ejercicio, todos sometemos nuestra espalda a posturas, movimientos y cargas pesadas que, en algún momento, pueden pasarnos factura.

¡A estirar!

Jacob Postuma para Unsplash

María Ángeles, entrenadora personal de Puente Romano, nos explica que "los ejercicios de estiramientos son fundamentales para mantener una buena condición de salud en todos loa aspectos, física, química y emocional. Y si nos centramos o especificamos más en nuestra espalda mucho mejor".


¿Son todos los estiramientos iguales?

Desde Puente Romano nos dicen que, lo aconsejable, es "dividirlos según el objetivo que quisiéramos obtener. Y podríamos diferenciar los estiramientos del músculo, ligamentos, tendones y fascias". 

Estiramientos de la espalda

 


Pero, en esta ocasión, nos vamos a centrar únicamente en los beneficios de los estiramientos en la zona de la espalda.

Y, nos aclaran que "si estiramos la fascia superficial y/o la fascia profunda, todas las demás partes del cuerpo se verán automáticamente beneficiadas. Por ser la mayor red tridimensional del cuerpo que se encuentra conectada entre sí. Y por esta misma cualidad, cualquier patología que pueda sufrir el tejido conectivo ya sea en la parte más distante o próximas del cuerpo se verá reflejado en el resto del cuerpo".

¿Es nuestro estilo de vida parte del problema?

"Actualmente el ritmo de vida más sedentario, el aumento de estrés, el cortisol y el tipo de alimentación conlleva a tener más toxicidad en el organismo. Y más rigidez y dolores en la zona de la espalda".

"La musculatura de la espalda es altamente importante ya que mantiene la columna vertebral y las costillas en su correcta posición. Y a su vez permite darle soporte al tronco del cuerpo, a los órganos, meridianos de acupuntura, 5 de los chakras y los distintos sistemas del organismo".

Y continúa María Ángeles, entrenadora personal de Puente Romano: "estamos altamente especializados en conocer qué parte del cuerpo está trabajando tanto en exceso o por debajo del rendimiento normal a través de diferentes análisis en el sistema músculo esquelético, a nivel de órganos, meridianos de acupuntura, neuronales, químicos y emociones. Y así ofrecer cuál de los ejercicios es el más óptimo para cada persona y en cada momento. Reestructurando el estado óptimo de salud a través de los estiramientos o de entrenamientos específicos".

 

Por tanto, en orden a una calidad de espalda y musculatura es aconsejable que te pongas en manos de un experto que analice y paute qué  estiramientos son los más adecuados para tu tipo de patología, ritmo de vida y lesión. De esta manera conseguirás tener una espalda sana, sexy y fuerte. 

Gloria Vázquez Sacristán

Gloria Vázquez Sacristán

Vivía dividida entre ser escritora, panadera o guionista de cine. No concibo la vida sin música, un verano sin libros, ni una buena conversación que no sea en torno a un plato de comida. Apasionada de la moda y la belleza desde pequeña, amante empedernida de los deportes de montaña y acuáticos, coleccionista de perfumes y tacones que no aguanto más de dos canciones. No recibí la llamada de la medicina, como le hubiera gustado a mis padres, pero sí sentí la necesidad de buscar el bienestar de los demás y a eso me dedico, humildemente, con mi pluma o mi teclado, desde aquí, todos los días.

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