Bárbara Rey, sin filtro: los malos tratos de Ángel Cristo, el flirteo con Edmundo Arrocet y varias confesiones

La vedette se ha convertido en la última invitada del programa de Bertín Osborne en Telecinco. Se muestra al natural y habla de todos los temas controvertidos de su vida.

Bárbara Rey ha pasado por el confesionario de Bertín Osborne en Mi casa es la tuya para hablar largo y tendido sobre todos los asuntos que han marcado su vida tanto en el pasado como en el futuro. El listón del programa estaba muy alto después de la emocionantísima entrevista que Ana Obregón concediera en el arranque de la temporada, pero la vedette no se ha quedado atrás. Ha hecho un repaso desde su infancia hasta su actualidad más reciente. No faltan nombres masculinos en su relato tampoco, de Ángel Cristo a Edmundo Arrocet.

Su infancia fue dura porque “pasé más hambre que el perro de un barbero”. Dejó pronto su Totana natal rumbo a Madrid para ganarse las habichuelas, pero el mercado no daba demasiadas oportunidades. Comenzó trabajando como gogó en una discoteca pero eso apenas le reportaba el dinero necesario para vivir: "Conocí a mi amiga Mari Cruz, empezamos a trabajar juntas y no nos daba para mucho. El apartamento que cogimos… No había más dinero para pagar", cuenta. Fueron comienzos duros hasta el punto de tener que pernoctar en la intemperie: “Yo he dormido en dos o tres ocasiones en la calle, en un banco. Mis padres no tenían mucho dinero y no quería preocuparles, siendo menor de edad no quería que me llevaran otra vez para el pueblo", le confesó a Bertín.

Probó suerte también en el ámbito de la belleza, llegando a participar en Miss Mundo, certamen en el que se coló en el ranking de las 15 primeras. Un meritorio resultado que le abrió algunas puertas. Por ejemplo, la del cine, grabando su primera película en 1969. Pronto escribía su nombre en el séptimo arte, con las décadas de los 70 y los 80 siendo las más esplendorosas para ella. Llegó a grabar hasta 43 películas. No sería hasta 1975 cuando debutaría en televisión, con formatos como Palmarés, de Enrique Maqueda.

Convertida en toda una sex symbol nacional, Bárbara Rey encontró el amor. Lo hizo en los brazos de Ángel Cristo, uno de los domadores de circo más afamados. Su romance supuso todo un bombazo en la crónica social. Pero suele suceder que no es oro todo lo que reluce y en esta ocasión no iba a ser menos. “Lo dejé todo por él”, rememora Rey. Se casaron en 1980 pero su relación empezó a ir cuesta abajo pronto.

La murciana explicó cómo abandonó progresivamente su carrera: “Llego a eso porque yo me enamoro totalmente y lo quería muchísimo y me dijo que no podía continuar con mi trabajo. Lo más difícil al principio fue trabajar con los elefantes. Me di un susto de muerte cuando me lo dijeron. El corazón se me salía de la boca cuando me explicaron que iba a ensayar con estos animales. Después, empiezo a trabajar con ellos un día, otro…siempre con nervios y voy viendo cómo son de buenos y bueno, ya …”, comienza diciendo.

Sofía Cristo, Bárbara Rey
Telecinco

Sobre el infierno que sufrió junto a Cristo dejó perplejo a Osborne: "Ya lo conocí bebiendo. El problema se incrementó con la droga. Le daba droga a su hija porque decía que era mejor que la que ella podía encontrar. Nunca le dijeron: pero qué dices. Le estaba dando droga a una chica con 15 años. Nos divorciamos por malos tratos. Maltrato físico y psicológico". En 1987 cerraron el circo y en 1989 se separaron. Pese a todo, la muerte del domador el 4 de mayo de 2010 fue un golpe duro para la familia, en especial para Sofía y Ángel Cristo Jr.

Durante la charla con Bertín Osborne también hubo tiempo para preguntarle por su relación sentimental fallida con Edmundo Arrocet. Ambos sorprendieron a todos cuando la pasada Navidad acudieron juntos a una fiesta, pasando el final de año en Málaga muy acaramelados. Bárbara Rey confiesa que fue un querer y no poder: “Pudo ser y yo creí que podía ser porque pensaba que con su edad y la mía podríamos haber encajado, pero no. Él su mundo, su vida... Creo que para la edad que tiene tendría que darse cuenta quién merece la pena y quién no”.

 

Sofía Cristo también se postuló contra el humorista: “En La casa de los secretos a mí me encantaba hablar con él. Porque es muy creyente y yo también (...) Me caía muy bien y fue la que le dije que cuando saliera hablase con mi madre (...) Considero que no ha jugado limpio", aseguró.

Alberto Ardila

Alberto Ardila

Contando historias objetivas desde mi objetividad y con la pasión del primer día.

Continúa leyendo