Enrique Solís: de novio de Tamara Falcó a sex symbol

El hijo de Carmen Tello es uno de los jóvenes más atractivos del panorama social y un empresario de éxito elevado a la categoría de sex symbol

De casta le viene al galgo. Que Enrique Solís es atractivo es una evidencia y que la percha le viene de familia, pues también. El hijo de Carmen Tello y el marqués de la Motilla es uno de los jóvenes más atractivos del panorama social español y también uno de los más exitosos. Reducirlo a la categoría de “ex de” o a guapo oficial es desmerecer su faceta como empresario de éxito. A los 21 años fundó su primera empresa y años más tarde, el salto dado desde su propia cadena de hoteles, One Shot, es más que visible. Un curriculum envidiable para un joven aristócrata que con los años se ha transformado en un auténtico sex symbol.

Tamar Falco y Enrique Solís
Gtres

Al ser hijo de quien es, no se puede decir que Enrique fuera un auténtico desconocido, pero lo cierto es que hasta el 2014, poco o nada se supo de él. La prensa empezó a fijarse en su figura a raíz de su amistad con Tamara Falcó. Entre ellos surgió una relación hasta hoy no aclarada del todo. Lo que prometía ser un romance se quedó finalmente, al menos de puertas para fuera, en poco más que una afinidad. Si bien es cierto que los dos se dedicaron todo tipo de piropos, el tiempo terminó por separarles.

Tímido y misterioso, Enrique fue dejándose querer por las fiestas de sociedad aunque él siempre defendía que ese no era su plan de vida. No ha mentido. Su vida se ha mantenido siempre entre altos niveles de discreción, incluso cuando surgieron por parte de ciertos medios, rumores mal intencionados sobre su persona. Pero nada pareció afectarle. Enrique siguió su camino y de ser el amigo o futurible “de” dio el gran salto a nivel empresarial, su verdadera ambición. Además de la cadena hotelera, Solís se ha lanzado al mercado textil creando su propria marca de ropa, The Seelk.

Esto no implica que Solís no haya sido un conquistador. Actualmente, mantiene una relación con Alejandra Domínguez, una de las mujeres más elegantes de España en la actualidad. Juntos forman una pareja imbatible que acapara flashes allá por donde va. Poco a poco su timidez se fue transformando en seguridad y el escurridizo Enrique dio paso a un hombre más maduro, sin perder ni un ápice de ese sex appeal que tanto éxito parece acarrearle. En su perfil de Instagram, @imaginaciones, con más de 10 mil seguidores, Enrique parece completamente ajeno a todo el revuelo que a veces hay a su alrededor. Esta semana ha vuelto a ser noticia por que se ha quitado la barba tras 8 años. Cosas de la cuarentena. Como dice él, “ya volverá a crecer”. Lo que no hay duda es que con los años se ha transformado en un auténtico sex symbol, muy a su pesar.

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