El piso que Belén Esteban le ha comprado a su hija y el espectacular posado en bikini de Paz Padilla, protagonistas de las revistas

La colaboradora presume de músculo financiero adquiriendo una vivienda a pagar en solo 7 años mientras que la expresentadora luce tipazo en la playa.

Hay luz al final del túnel para Belén Esteban. Tras una temporada aciaga que empezó con la caída en Sálvame que le provocó la rotura de tibia y peroné -operación incluida-, la colaboradora ha encontrado un nuevo motivo para ser feliz. Pronto tendrá a su hija Andrea muy cerca de ella. Tanto que serán vecinas. Y es que la madrileña ha comprado un piso para su primogénita en Paracuellos del Jarama, la misma localidad en la que reside ella junto a su marido, Miguel Marcos. Dentro de muy poco se llevará a cabo una mudanza que no puede hacer más ilusión a la tertuliana.

Ha sido la revista Lecturas quien ha desvelado en su edición de este miércoles que Belén ha dado un paso adelante al adquirir este inmueble. Se trata de una casa de 100 metros cuadrados, de construcción reciente, que entre otras comodidades dispone de garaje y trastero. Hay quien dice que podría haber recibido una inyección económica por ganar un premio en la lotería, si bien no se ha podido confirmar esta noticia.

Casa Belén Esteban Madrid
Casa de Belén Esteban en Paracuellos del Jarama / Gtres

Lo que está fuera de toda duda es que la salud financiera de Belén Esteban pasa por un genial momento, buena prueba de ello es la buena marcha que lleva Sabores de la Esteban, su empresa de gazpachos, cremas de verduras y patatas fritas. El balance de cuentas es más que positivo, con un beneficio de 161.958,41 euros y un activo de 212.867,08 euros. Eso con tan solo dos trabajadores fijos en plantilla que requirió a Belén de un desembolso de 3.091,64 euros.

Sabores de la Esteban
Gtres

La colaboradora de Sálvame firmó la adquisición de la vivienda el pasado mes de enero, con la ilusión de que su hija se mude pronto junto a ella. Hasta hace poco, Andrea ha estado viviendo en la ciudad británica de Birmingham, donde ha estudiado Comunicación Audiovisual. La revista destaca también que el piso está tasado para subasta en 346.730,55 euros. Para poder llevar a cabo el pago, la Esteban ha pedido una hipoteca de 265.000 euros que abonará en tan solo siete años, otro ejemplo de lo bien que le marchan las cosas. Una solvencia que le da su jugoso contrato con Mediaset, por el que percibe un sueldo de 375.000 euros.

Con la compra de una casa para su hija, Belén Esteban se quita una espinita pendiente ya que en 2017 tuvo que deshacerse de una que iba a ser para su hija. Lo hizo por necesidad ya que tenía que afrontar una deuda pendiente con la Agencia Tributaria de 700.000 euros, contraída tras la polémica gestión del patrimonio que hizo su exrepresentante, Toño Sanchís. Todo esto ha quedado atrás y ahora solo espera impaciente el momento de que su hija se mude con ella.

Paz Padilla, reina de las playas de Cádiz

Mientras tanto, otra de las protagonistas del kiosco del corazón es Paz Padilla, quien sigue un camino paralelo al de Belén Esteban en los últimos meses. El motivo no es otro que una mala noticia. Si en el caso de la de San Blas fue su accidente laboral, en el de la gaditana ha sido el despido por parte de Mediaset. La humorista se ha volcado de lleno en su faceta como actriz, con la gira de su obra de teatro El humor de mi vida. Sin embargo, ha encontrado un hueco para disfrutar de la vida.

Paz se ha escapado a las playas de su Cádiz natal para recargar pilas, según desvela la revista Diez Minutos. Y lo ha hecho en muy buena compañía. La expresentadora ha estado junto a Xoan Viqueira, su gran amigo y confesor, al que conoció gracias a su antiguo director en Sálvame, David Valldeperas. Su relación es buenísima porque congenian y comparten muchas cosas en común.  La andaluza presumió de figura a sus 52 años luciendo un bikini verde lima y un pareo con estampado rosa. Con ese atuendo paseó por la orilla de la playa que tuvo sorpresa incluida ya que cuando andaban tranquilamente se encontraron con una vaca que paseaba por la arena, quizá algo desconcertada. El susto fue mayúsculo ya que el animal hizo amago de ir a por ellos. Afortunadamente, todo se quedó en un susto y después se rieron de esta divertida e inesperada anécdota.

Alberto Ardila

Alberto Ardila

Contando historias objetivas desde mi objetividad y con la pasión del primer día.

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