Las 15 mejores frases de Virginia Woolf

136 son los años que hubiera cumplido este 25 de enero la autora británica cuyo fallecimiento dejó un vacío muy difícil de llenar. Eso fue lo que nos enseñó.

Sus ojos reflejaban una extraña seguridad teñida de melancolía. Virginia Woolf, nacida en Londres en 1882 como Adeline Virginia Stephen, sigue inspirando 77 años después de su inesperada muerte el respeto, la admiración y el misterio. Gran figura literaria e icono absoluto del feminismo del siglo XX., la autora británica contribuyó al cambio del rol de la mujer en la sociedad con obras como Una habitación propia en las que expresaba poder, libertad y sobre todo independencia. “Para escribir una novela, una mujer tiene que tener un cuarto propio y comida caliente”. Su vida fue digna de sus novelas, complicada y tormentosa, con momentos de dudas y profundos cuestionamientos. Víctima de abusos durante su infancia, siempre vivió con cierta desconfianza hacia los hombres (de ahí su inclinación por las mujeres, pese a su matrimonio) y plasmó a través de sus textos un profundo malestar. Fueron precisamente esta fragilidad y sensibilidad que nos dieron algunas de las mejores obras literarias jamás escritas: ocho novelas y casi cuarenta obras de todos los géneros.

"Siento que voy a enloquecer de nuevo. Creo que no podemos pasar otra vez por una de esas épocas terribles. Y no puedo recuperarme esta vez. Comienzo a oír voces, y no puedo concentrarme. Así que hago lo que me parece lo mejor que puedo hacer. Tú me has dado la máxima felicidad posible". Así empezaba la carta que dejó a su marido Leonard antes de su suicidio. Virginia Woolf se apagó por decisión propia el 28 de marzo de 1941. Su fallecimiento resultó precisamente de esta depresión y de su trastorno bipolar (que surgieron a raíz de la muerte de su madre cuando tenía 13 años), añadidos a un contexto de guerra especialmente difícil. Pese a su desaparición súbita, nunca se extinguió su influencia.

Con motivo de los 136 años de su nacimiento, recordamos 15 frases extractas de obras que pasaron a la historia como Las olas, La señora Dalloway o Fin de Viaje. Esta última quizá es la que mejor resume la vida tormentosa y difícil, pero maravillosa, de una autora que hizo del feminismo una de sus mayores luchas y objetivos. Un modelo invencible.

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