¿Cómo educar a tu gato desde pequeño?

Desde el primer momento que tu gatito entre en su nuevo hogar, es muy importante acompañarle y conducirle hacia un comportamiento adecuado. Si desde pequeñito aprende los aspectos y normas básicas, la convivencia será más agradable y el peludo será una mascota más, educada y feliz.

educar a tu gato

Hay muchos factores que deberás tener en cuenta, y muchas normas básicas que tendrás que ir incluyendo en su rutina diaria. Que aprenda a usar el arenero y el rascador, o calmar su instinto de caza y agresividad serán tareas primordiales desde el primer contacto con el pequeño.

Enséñale a usar el rascador y el arenero

Te recomendamos que dispongas de un rascador desde el primer día y motives a tu peludo para que juegue con él y aprenda a usarlo. Ten en cuenta que, para los gatos, arañar es una conducta innata e instintiva de higiene, ejercicio y mantenimiento de sus armas de caza. Prémialo cada vez que use el rascador, inmediatamente después para que pueda asociar el premio con ese comportamiento, así reforzarás su conducta y relacionará el rascador con algo positivo. Si consigues que tu peludo juegue y aprenda a afilarse las uñas con él, podrás olvidarte de muebles y cortinas arañadas, además de tener a tu pequeño contento y feliz.

 

Usar el arenero correctamente es otra de las tareas principales que deberás enseñar a tu gatito. Elige uno con fácil acceso y llévalo hasta él después de cada comida, cada vez que se despierte o tras un rato intenso de juegos. En el caso de que te des cuenta de que va a hacer sus necesidades en otro lugar, cógelo suavemente y desplázalo hasta el arenero para que sepa que ese es el lugar donde debe hacerlo. El arenero debe ser suficientemente grande como para que el pequeño pueda darse la vuelta en él. Nunca lo sitúes cerca de su comida, sino en un lugar tranquilo donde pueda tener intimidad y al que siempre tenga acceso. Es importante que retires las heces diariamente y que cambies la arena una vez a la semana. Eso sí, no uses productos de limpieza demasiado fuertes, ya que tu gato no querrá acercarse.

Edúcale para que no arañe y muerda

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Es normal que tu gatito te mordisquee y juegue con tus manos cuando es pequeño, pero deberás enseñarle lo qué puede y no puede hacer, para evitar problemas de conducta cuando sea adulto. Así, es importante que pierda esta costumbre innata de pelear con dientes y uñas lo antes posible, y para ello deberás seguir algunos pasos:

Cuando es todavía muy pequeño – antes de las tres semanas de edad – puedes permitirle que mordisquee y explore. Es una conducta normal en esta etapa y a la vez es importante para su desarrollo.

Una vez haya superado las 3 semanas, cada vez que te muerda o arañe puedes emitir un pequeño sonido de dolor y dejar de jugar con él. Dado que el juego es algo muy importante en esta etapa de su vida, el gatito acabará relacionando la actitud arisca con el fin del juego, y aprenderá qué es lo que no debe hacer.

También debes intentar no sobreexcitar a tu peludo para que no tienda a ser agresivo. Puedes usar juguetes adecuados para ello (tipo caña de pescar, pequeños ratones de mentira…) para que pueda mordisquearlos y arañarlos y aprenda que eso sí puede hacerlo. Recuerda que morder y arañar es una conducta innata de tu gato y debes dejarle expresarla si lo desea, pero siempre con los objetos o juguetes que sean adecuados. Debes hacerle entender que con los juguetes sí, pero con las personas no.

La educación mediante el refuerzo positivo es mucho más efectiva

Educar a tu gato mediante el refuerzo positivo te ayudará a conseguir tus objetivos de forma más fácil y agradable. El “no” y las malas palabras no harán entender a tu gato qué quieres de él, sino que, por el contrario, todavía lo desconcertarán más y harán que coja miedos infundados.

Es importante que premies a tu pequeño con comida, palabras amables o caricias siempre que tenga una conducta positiva, o cuando haga algo que haya aprendido a base de tus indicaciones. Es la mejor forma para que entienda que es algo positivo y que debe hacerlo.

Evita castigarle o regañarle cuando la conducta sea negativa. Muchas veces, tu gato demandará atención y, a pesar de que le castigues, seguirá intentándolo hasta que lo consiga. Intenta pasar más tiempo con él, jugar juntos y demostrarle tu cariño. Es el mejor premio que puedes darle.

En ocasiones puedes utilizar el “no”. Por ejemplo, cuando lo pilles “con las manos en la masa”, haciendo algo que no debería. Eso sí, utiliza un tono de voz grave y sobre todo ten presente que los castigos físicos o psicológicos no están permitidos y tampoco son beneficiosos para educar a un animal.

Recuerda que lo mejor para tu peludo es pasar tiempo contigo y disfrutar del juego a tu lado. Para educarlo deberás tener paciencia y demostrarle que le quieres y te preocupas por él. Con tu paciencia y su esfuerzo conseguiréis formar un gran equipo y que la convivencia en casa sea una enriquecedora experiencia.

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