¿Cómo saber si le gusto? Descúbrelo en palabras de experta

Despejamos dudas (y preocupaciones): así puedes averiguar de forma casi certera que la persona que tanto te atrae también siente lo mismo.

Miradas furtivas, comentarios sutiles, gestos inequívocos... tantas señales que observamos y nos pueden llegar a despistar. U orientar a la hora de responder a la gran pregunta (que todas hemos buscado en Google al menos una vez): ¿Le gusto? Sandra Ferrer, psicóloga experta en relaciones y cofundadora del 'Programa Mia', nos da algunas pautas.

 

 

Hablamos de señales comunes... ¿pero lo son realmente? ¿O cada uno transmite esta atracción de una forma genuina?

Partamos de una premisa: cuando alguien está interesado en ti, te lo hace saber. Y cuando no, también te lo hace saber. Lo que pasa es que a veces nos resistimos a la idea de que así sea y necesitamos corroborar si lo que pedimos es demasiado o si nuestra intuición es cierta. ¡bendita intuición!

Dicho esto, de algún modo u otro te llega si esa persona está o no por ti, por muy desapegado que sea. El caso no siempre es si le gustas o no, el caso es si la manera en que le gustas y/o te lo demuestra es suficiente para ti. 

Cuando buscamos vídeos o respuestas en Google sobre si esa persona siente lo que debería sentir, de base ya hay otra demanda encubierta que puede que sea: "No sé si la manera en que le gusto es la manera que a mi me gusta". 

Aún así, hay señales evidentes que definitivamente pueden quitarte de dudas. Le gustas, tiene un claro interés por ti  se muestra disponible si:

  • Toma la iniciativa en los mensajes y/o conversaciones. 
  • Te propone planes o quedadas y es algo que se da de forma bidireccional.
  • Te plantea veros con antelación para asegurarse de que estarás disponible para él o ella. 
  • Te habla abiertamente de su día a día y de las personas con las que frecuenta. Definitivamente no, no notas un muro entre tú y él y palpas esa transparencia y apertura. 
  • Te incluye de forma natural con su gente o le parece bien estar incluido en la tuya. 
  • Le sientes cerca aunque no te esté contactando constantemente. 
  • No tiene problemas en hacer planes a días, semanas o meses vista. Tampoco en quedarse contigo a dormir y vivirlo de forma natural. 
  • Y, lo más importante, tú notas que está por ti y tu cuerpo lo sabe. 

¿El cuerpo juega un papel más importante que la palabra?

Pareja
Imaxtree

Puede que no sea alguien de expresar verbalmente lo que siente pero tanto en sus gestos como en sus comportamientos, ¡te lo hará saber! Y si eso no te llega ni con palabras, ni con gestos ni con actos, debes replantearte verdaderamente a tu candidato

¿Se pueden fácilmente malinterpretar estas señales?

Mucho y eso genera mucho dolor. Puede que te escriba y te diga de veros, paséis una velada bonita y después de eso, sientas un distanciamiento emocional o una falta de confianza cuando horas antes te sentías súper conectada a él. Cuando se dan estos vaivenes emocionales y tú lo sientes dentro de ti, ojo, no te pongas a medir su interés en base a si te contacta o no. El interés del otro y su grado de disponibilidad emocional va mucho más allá de un mensaje. Puede que con alguien te sientas segura después de días sin veros y, con otro alguien, sientas un témpano de hielo en tus entrañas porque, a pesar de haber pasado buenos momentos, emocionalmente experimentas esa distancia que tanto puede llegara perturbarte. 

Importante, gustarle a alguien no es sinónimo de que quiera involucrarse en una relación y que esté disponible emocionalmente para ello. Por eso, más que preocuparte de si siente por ti o no, ocúpate de si la manera en que lo hace es la que a ti te hace sentir bien y necesitas en este momento de tu vida. 

Y, si la respuesta es que no, no tiene nada que ver con tu valor sino con sus intereses y necesidades de este momento. 

La mayoría de relaciones no acaban cuajando porque falte atracción o ganas de estar con el otro, sino que ocurre porque el momento vital e intenciones de cada uno no convergen. Sin más. 

Sophie Fernández

Sophie Fernández

Ser periodista y un buen café son dos de las razones que me tiran de las sábanas cada mañana. No imagino un mundo sin igualdad, novelas de Victor Hugo, moda, viajes, belleza, tortilla poco cuajada ni rock de los 50. Con el corazón en constante vuelo directo París-Madrid. Y los pies enfundados en bailarinas de punta.

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