Las frases de Frida Kahlo que han pasado a la historia

La pintora mexicana es un referente del feminismo y un icono de la cultura pop. Con sus pinceladas y la fascinación en torno a su vida, las frases más célebres de Frida Kahlo se apuntalan en la historia.

frida kahlo
Gtres

Las frases de Frida Kahlo decoran paredes de cafeterías, camisetas y biografías de Twitter. Sus rasgos físicos, con el pelo trenzado coronando la cabeza y las cejas con el monopolio de la popularidad antes de que las de Cara Delevingne se hiciera un hueco en el papel couché, se estampan en mochilas, llaveros, muñecos cabezones y portadas de libros. Por sus pinturas, Kahlo es historia del arte. Por sus conexiones con el comunismo, historia de la política. Por su relación con Diego Rivera y la peculiaridad de su imagen, la física y la pública, la pintora es un bloque de cemento de la cultura pop.

Aunque sus ideas políticas se ligaban al marxismo, el de Kahlo pareció ser un feminismo desde el yo, remachado mediante la experiencia personal. Cualquiera no se dedicaba a la pintura en los años 30 y veía trascender su firma. Lo filtró a la historia a través de cartas, poemas y óleos. La mexicana, nacida en Coyoacán, encauzó hallazgos y sufrimientos a través del arte. La pintura achicaba el dolor. Kahlo lo conocía desde niña. Con seis años, la hija de Matilde Calderón y Guillermo Kahlo enfermó de poliomelitis. Al borde la mayoría de edad, el año que cumplía 18 años, el autobús en el que volvía del colegio colisionó contra un tranvía. La espina dorsal de la pintora quedó fragmentada en tres partes y su pierna, en más de una decena. Un pasamanos la atravesó desde la cadera hasta el hueso del pubis.

El dolor se convirtió en su pintura. Kahlo se centró en el autorretrato. Ella, decía, era el tema que mejor conocía. En su pincel, las vanguardias y el folklore mexicano se reúnen. En su pluma, las imágenes literarias logran mostrarse en ocasiones tan oníricas como las pictóricas. Kahlo escribe sobre la libertad y la liberación, sobre el amor y la soledad. "Solía creer”, apuntó, “que era la persona más extraña del mundo, pero luego pensé que entre tanta gente debe haber alguien que se sienta como yo, estrafalaria y defectuosa. Me imagino que ella está ahí fuera pensando también en mí. (…) Si lees esto, que sepas que sí, que es verdad, estoy aquí y soy tan extraña como tú". Y si continúas leyendo esto, conocerás algunas de las citas más celebradas de la pintora mexicana.

"Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarse a que te devore desde el interior".

 

"¿Quién diría que las manchas viven y ayudan a vivir? Tinta, sangre (...) ¿Qué haría yo sin lo absurdo y lo fugaz?".

 

“Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida: uno en el que un autobús me tumbó al suelo, el otro es Diego. Diego fue de lejos el peor”.

 

"Quisiera darte todo lo que nunca hubieras tenido, y ni así sabrías la maravilla que es poder quererte ".

 

“¿Se pueden inventar verbos? Quiero decirte uno: yo te cielo, así mis alas se extienden enormes para amarte sin medida”.

“Yo le duro lo que usted me cuide, yo le hablo como usted me trate y le creo lo que usted me demuestra”.

 

"Soy mi propia musa. Soy la persona que mejor conozco. Soy la persona que quiero mejorar".

 

"La parte más importante del cuerpo es el cerebro. De mi rostro me gustan mis cejas y mis ojos. Aparte de eso no me gusta nada más. Mi cabeza es demasiado pequeña. Mis pechos y mis genitales son corrientes. Del sexo opuesto, tengo el bigote y el rostro en general".

 

“Donde no puedas amar, no te demores”.

 

"Enamórate de ti misma, de la vida y luego de quien tú quieras".

 

"Intenté ahogar mis penas en alcohol, pero las condenadas aprendieron a nadar".

 

"Pies, para qué los quiero si tengo alas para volar".

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