Te contamos cómo puedes adelgazar con el yoga

Te habían contado su utilidad para relajar, ganar flexibilidad y control mental. Pero, ¿sabías que el yoga es una poderosa herramienta para ayudarte a adelgazar?

La palabra yoga tiene su origen en el término sánscrito yuj, que significa unión, la unión del yo con la conciencia universal. El yoga no es únicamente la práctica de las asanas (posturas) físicas ni una filosofía espiritual o religión, es un medio para convertirte en una persona más completa. La medicina occidental ha dado la razón a los antiguos  maestros yoguis y reconoce que la práctica habitual de esta disciplina tiene muchos beneficios.

El yoga opera de un modo único, no cree en quemar calorías y agotar las energías corporales sino que, tal y como afirma Bharat Thakur en su libro superventas “Yoga para adelgazar”, intenta actuar sobre el sistema endocrino y cambiar el equilibrio hormonal. Esto hace que el PH de tu sangre se vuelva menos ácido y tonifica tus músculos. A nivel fisiológico, el yoga opera ejerciendo presión sobre las glándulas endocrinas mediante las asanas que tonifican el cuerpo y consiguen penetrar allí donde otra clase de ejercicios no lo hace.

La filosofía yóguica afirma que todos estamos en este mundo destinados a alcanzar la iluminación, dicho en otras palabras, para realizarnos. Por eso entiende la obesidad como una enfermedad y lo primero que aconseja hacer si la sufrimos es preguntarnos y observar nuestra vida personal y hábitos. Evidentemente, existen causas médicas responsables de la obesidad, como problemas de tiroides, pero en la mayoría de los casos el sobrepeso tiene relación directa con la mala alimentación, el sedentarismo o con problemas emocionales. ¿Alguna vez te has comprado un bote de helado después de un fracaso amoroso o te ha apetecido un paquete de patatas fritas tras una discusión? Si tu respuesta es sí, sigue leyendo y aprende cómo con el yoga puedes mantener tus emociones bajo control al mismo tiempo que estimula a tu organismo para quemar grasas.

 

 

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Ante todo debes saber que aunque la práctica del yoga es buena en sí misma, también es ideal si lo combinas con otros deportes de resistencia como el running o de fuerza como el Crossfit, porque ayuda a que tus músculos se mantengan flexibles y firmes a la vez que potencia la resistencia pulmonar. Así que si tu objetivo para este otoño es la quema de grasa, apunta en tu agenda la práctica diaria del yoga porque además de ayudarte en tu objetivo, adquirirás un buen tono muscular y te ayudará a corregir los hábitos equivocados.

Tanto si eres novata como si estás en modo experto ON, practicar yoga es tan fácil como buscar un lugar limpio y agradable donde puedas poner una esterilla y practicar de veinte minutos a una hora cada día. Te recomendamos que lo hagas cada mañana al levantarte, así tu mente lo asimilará como una rutina más y sus beneficios te acompañarán durante todo el día. También puedes encender una barrita de incienso o una vela aromática, hará que te sientas inspirada y relajada.

La postura del árbol @wanderlustfest

Al principio mantén cada postura unos diez segundos y, cuando vayas cogiendo práctica, hazlo hasta medio minuto o incluso uno, deja que tu cuerpo y tus sensaciones te guíen en el proceso.

Al empezar, intenta bajar el ritmo respiratorio lo que en yoga se llama pranayama, cuanto más controles el ritmo de tu respiración  mayor será tu concentración y el incremento de tu fuerza de voluntad. Practicar pranayama es un modo de comenzar a vivir el momento, sin importar cuánto peso quieras perder, aprovecha este momento para concentrarte en tu determinación de perder peso y disfrutar del proceso.

Recuerda que para una efectiva pérdida de peso, se requiere una practica rigurosa y continuada, esto no significa que si un día no puedes practicar yoga te culpes y vuelvas a caer en la comida como recompensa, aprende también a perdonarte y practica al día siguiente con tranquilidad y seguridad en ti misma.

Comienza tu clase con un saludo al sol, antiguamente los yoguis solían saludar al sol Surya mirando al sol y realizando una secuencia de movimientos que combina diez asanas. Generalmente, se practica como ejercicio de calentamiento antes de comenzar las demás asanas. Si estás buscando perder peso las más recomendables son, la postura de la cobra, de la vela, del guerrero y la del pez o Matsyana.

Y recuerda que perder peso no es imposible, por mucho sobrepeso que tengas, simplemente es cuestión de tomar una decisión interna y cambiar tus hábitos introduciendo una alimentación equilibrada y el yoga en tu día a día

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