Planes para disfrutar de tu propia compañía

¿Cuándo fue la última vez que hiciste un plan sola? Si no lo recuerdas, es que necesitas pasar más tiempo contigo misma. Te proponemos una serie de actividades que todas deberíamos hacer, al menos una vez en la vida.

Viajera
Helena Cook

La soledad sigue siendo para muchos un tema tabú. De hecho, seguramente hayas dicho o escuchado alguna vez la frase: “Yo nunca iría al cine sola”. Pero, ¿por qué quedarse con las ganas de hacer algo, simplemente por el hecho de no encontrar acompañante? Somos seres sociales sí, pero eso no implica que tengamos que pasar las 24 horas del día acompañadas de alguien.

Desde que somos pequeños, la mayoría de las personas creamos la necesidad de pertenecer a un grupo. Y aunque es fundamental sentirnos queridos por nuestra familia, amigos o pareja, lo cierto es que este sentimiento es potenciado enormemente por la sociedad, a través de spots publicitarios y estigmas sociales. Por ejemplo, en muchas ocasiones las mujeres sienten como su entorno comienza a hacerles las clásicas preguntas : “¿Cuándo te vas a casar?, ¿tendréis hijos no?, ¿sigues soltera?” Y si la respuesta a esta última pregunta es un sí, entonces prepárate, porque puede ir seguida de la mágica frase –No te preocupes te voy a presentar al hijo de unos amigos. Y es que parece que muchas personas no entienden, que a lo mejor no quieres casarte, ni tampoco tener hijos y que el fabuloso hijo de sus amigos te da una pereza inmensa.

Si te encuentras es un momento de tu vida en el que necesitas única y exclusivamente de tu propia compañía, o simplemente te apetece hacer algo sin tener que depende de nadie, te proponemos una serie de planes que deberías hacer sí o sí.

Viaja sola

Aunque por lo general, nos encante planear viajes con nuestra familia, amigos o pareja, por lo menos una vez en tu vida deberías permitirte el lujo de viajar sola. Podrás organizarte el tiempo según te interese e ir a los sitios que más te apetezca, sin tener que depender de nadie. Además, te facilitará conocer a gente nueva y lo más importante a ti misma.

Ve al cine

Ir al cine, suele ser una de las más acciones que más solemos hacer en compañía de otras personas. De hecho, para muchas ir sola es algo que jamás se plantearían. Seguro que más de una vez no has ido a ver una película, por no encontrar acompañante. No estamos aquí para quedarnos con las ganas, así que es hora de consultar la cartelera y dejar a un lado los prejuicios.

Pasa tiempo con la naturaleza

Desconecta tu móvil y contempla las maravillas que nos ofrece la Madre Tierra. Una buena alternativa para las noches de verano es contemplar las estrellas. Si tienes un mal día, hacer esta actividad conseguirá despejar tu mente y hará que te sientas más relajada. Otra buena opción es ir a tu lugar favorito y contemplar la puesta de sol. Conseguirás apreciar la naturaleza de una manera diferente a cuando vas acompañada. ¡Pruébalo!

Haz un curso

Asistir a un curso de cocina, puede ser una experiencia divertida y enriquecedora. Por un lado, podrás conocer gente nueva y por otro, aprenderás cómo preparar tus platos favoritos de manera amena. Si lo tuyo no es cocinar, ve de asistente a catas. Comer y beber, ¿hay algo mejor?

 

Ve a un museo

Piérdete entre sus galerías. Disfruta contemplando por ti misma cuadros y piezas históricas. Tómate tiempo para interpretarlas y descubrir qué es lo que realmente te hacen sentir. Aunque la labor de los guías es fundamental, no está de más que algún día pongas en práctica esta experiencia.

Canta, pero canta bien alto

Si has tenido un mal día, ponte tu canción favorita y libera tus pulmones. De esta manera, te sentirás mucho más enérgica. Además, no tendrás que preocuparte por los típicos amigos corta rollos que no paran de decirte lo mal que cantas y te sabes la letra.

Lee en un parque

Aunque para muchos leer en el metro es una práctica más que habitual, lo cierto es que leer en un espacio abierto dejará correr mucho más tu imaginación. Disfrutarás de la lectura de una manera más relajada, sin ruidos ni prisas.

Mímate

Dedica tiempo a cuidarte y a saber qué es lo que realmente necesitas. Practicar la meditación, te ayudará a desconectar y a gestionar mejor tus problemas. Establece al menos un día a la semana, en el que la prioridad seas tú (aunque sea al menos un par de horas) Cremas, mascarillas caseras, una sesión de spa… Tú eliges.

 

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